Haciendo un poco de limpieza en mi mesa de trabajo he encontrado un informe elaborado por L’Oréal Professional sobre la coloración del pelo en España cuyas conclusiones resultan curiosas. Así que voy a contároslas.

Ya es sabido que las españolas somos las europeas que más vamos a la peluquería, casi el doble que las francesas, inglesas o alemanas (a las extranjeras les llama la atención la cantidad de salones que hay en todos nuestros barrios y, ¡lo que más les alucina!, que acudamos muchas veces sólo a lo que nuestras madres y abuelas llamaban “lavar y marcar” y hoy decimos brushing).

Pero es que somos también las que más nos teñimos el pelo, nada menos que un 69%, seguidas de las alemanas (un 67%) las inglesas (51%) y las francesas (49%). Por supuesto, como era de prever, los tonos más solicitados son el castaño claro y el rubio en el mismo porcentaje (16% en cada caso). Pero, ojo al dato, entre el grupo más joven (entre 15 y 34 años) el negro se queda en tablas con el rubio. En las siguientes edades, el castaño claro gana por goleada.

Lo que resulta sorprendente es que desde el primer momento la coloración que elegimos las españolas es la permanente, cuando sería lógico pensar que la no permanente, vegetal o tono sobre tono, como queramos llamarla, sería la ideal para empezar.

Y además, a pesar de que las españolas hemos tenido fama de estar abonadas a las mechas californianas, ya no es así (menos mal!!), la coloración total del pelo supera a las mechas, con un 51% frente al 34%. Algo va cambiando…

Fijaos que el estudio arranca sus encuestas con las chicas de 15 años, es decir, las adolescentes ya se tiñen el pelo y por supuesto no para tapar las canas sino masivamente para cambiar de look. Les divierte tanto como maquillarse o pintarse las uñas. Es una forma más de expresar su personalidad y su estilo.

Además, una gran mayoría de mujeres sigue prefiriendo acudir a la peluquería para el tinte para evitar desastres domésticos. No me extraña. Yo siempre digo que ¡cuidado con la química!, el cruce de pigmentos juega malas pasadas.

¡VUELVEN LAS TRENZAS!

Pero hoy lo que os quiero adelantar un peinado que se puede adoptar ya: la trenza deshecha lateral.

Las tops la lucieron en el desfile de Alexander Wang, y ha arrasado.  Las fotos de estas modelos son las que más se van a repetir en todas las revistas internacionales de moda como se está viendo ya en los avances.

Es facilísima de hacer, sólo hay que despeinar la parte superior del pelo, darle textura y un poco de volumen, y trenzar los mechones largos a un lado. No tiene más misterio, pero, eso sí, la trenza tiene que tener cierto grosor.

Otros diseñadores –como Margaret Howell– han subido a la pasarela trenzas de raíz sobre la espalda, que parten muy altas, desde la coronilla.

Pero como todo vuelve, pero nunca de la misma forma, el quid está en que, de frente, el pelo no se echa hacia atrás tirante ni liso, sino como peinado con los dedos, marcando surcos.

¿Y lo mejor de todo? Que si se deshace un poco o te has olvidado de meter un mechón en su sitio, ¡¡fantástico!!, más trendy.