Hoy es mi aniversario, hace exactamente nueve años que deje  de intentar ser perfecta. Sin embargo la imperfección me ha llevado a límites inimaginables y tan agradables que mi cuerpo se ha hinchado y engrandecido con la magnitud de la felicidad.

Casada durante dieciocho años con un maestro del orden, de la manipulación, del espionaje cotidiano. Despojada de lo esencial y habituada a un minimalismo sin gusto inspirado en sus propias convicciones, que eran tan extrañas y atípicas como  poner una brújula por despertador. Blanco con blanco, azul con azul, rosa con rosa, nada por aquí nada por allá, todo en un mismo lugar, nada fuera de su control. La magia de los primeros años no cumplió su cometido y los hechizos desaparecieron con la continuidad diaria del mismo truco. La pulcritud de sus actos se convirtieron en costumbre y yo misma los incorpore a mi vida sin ningún acto de rebeldía. Era tan grande el amor que sentía hacía el que nada me hizo sospechar que estaba anulando poco a poco mi carácter.

Deje de perder batallas por la comodidad de no escuchar sus recriminaciones, deje de esforzarme en ver la parte positiva porque la negativa abrigaba una estabilidad fingida, deje de esforzarme en sentir amor para vivir en la ignorancia  de unos sentimientos desconocidos que con el tiempo fueron bautizados con sus verdaderos nombres: pena, decepción, dolor, rabia y odio.  Llegaron en ese orden y me abandonaron sin avisar mientras pintaba mi nueva casa, colocaba armarios y fumaba asomada a la ventana.

Hoy me pregunto si durante esos años tuve sueños, pero no consigo recordar, tal vez me los robo a escondidas en alguna noche en la que agotada por esa existencia tan descalabrada conseguí dormir. Sin embargo, lo mucho o poco que pudo quitarme lo he recuperado con cincuenta y dos años, es cierto que no me devolverá esa juventud pasada, esos momentos perdidos, esa risa escondida en un precipicio hacia el ahogo. Hoy es mi aniversario y no voy a recordar lo que me quito siendo mío si no lo que se quedo siendo suyo y solo pensarlo me hace feliz y poderosa, pero ya he pensado mucho…, es hora de celebrarlo.

Anabel Díez Rodríguez

Autor: Laura. Soy una blogger amante de la moda, me gusta cuidarme y llevar una vida sana. Comparto mis gustos y aficiones así como temas interesantes.