¿Tienes Miedo escénico? Aquí te ayudaremos a enfrentar ese miedo escénico y ser el mejor expositor.

No es fácil para muchos enfrentarse cara a cara con el público poder transmitir una investigación o proyecto es una de las situaciones más temidas por muchas personas. Timidez, miedo al fracaso, nervios incontrolables son algunas de las causas de este temor.
Se puede ser un buen expositor transmitiendo la información necesaria a su público de manera eficiente y tranquila, mostrando confianza y entreteniendo a la vez. Lograr estas metas no es sencillo, pero tampoco imposible.

La oratoria

Una de las técnicas utilizada es relajarse antes de iniciar un discurso es pensar positivamente, mirar al público sin miedo, nunca mirar al piso, ver al público, hablar de manera pausada sin muletillas, (repetir palabras), desplazarse en el escenario ayuda a frenar ese miedo.

La audiencia

La cantidad de personas que compondrán esa audiencia también reviste vital importancia, ya que las estrategias de comunicación a utilizar variarán de un público masivo a uno acotado.
Un buen discurso planificado puede llegar a un buen público, se puede dar a conocer a un público general, estudiantes o profesionales al que se dirige, según las características e intereses del tema a impartir, sino puede dominar a un público prácticamente condenado al fracaso aún antes de ser pronunciado. Un fracaso frente a profesionales del campo, por ejemplo, debería obviar las explicaciones teóricas básicas para evitar así la pérdida de concentración; mientras que en un auditorio no especializado serían de gran importancia para sentar las bases de la exposición.

Ensayar

Practicar el discurso en voz alta frente a colegas, familiares o amigos, también puede ayudar hablar en voz alta mientras realiza actividades en el hogar, frente al espejo ayuda mucho a corregir, además corregir conceptos que no se encontrasen del todo claros, eliminar el uso repetitivo de muletillas es tan importante cronometrar el tiempo para no utilizar más del otorgado por los organizadores y reservar los minutos para las preguntas. Esto otorga la tranquilidad al expositor para despertar el interés y mantener la atención del público.

La voz y los gestos

Una voz clara y fuerte denotará confianza en sí mismo y a la vez, generará confianza en los oyentes. Nunca un expositor debe colocarse las manos en los bolsillos, o cruzar los brazos mientras habla a su público.
Un buen discurso es romper el hielo con buen ritmo y entonación que permiten retener la atención del público.
Hablar en público fácil no lo es pero siempre será una situación de exposición personal que genera nerviosismo y temor. Un consejo es prepararse para el momento la mejor manera de combatir esas sensaciones y triunfar en el intento es practicando. Un buen orador no nace, se hace… Sólo se necesita práctica y confianza en uno mismo.

La despedida

Se debe tomar en cuenta la despedida, con un cierre de agradecimientos para los invitados, luego al público.
Maria Carolina Romero de Pedrique

Autor: Laura. Soy una blogger amante de la moda, me gusta cuidarme y llevar una vida sana. Comparto mis gustos y aficiones así como temas interesantes.