Luisa de Pamplona nos envía la siguiente pregunta:

Dentro de unos días presentaré el trabajo de final de curso delante de un montón de profesores y de alumnos del instituto y me da mucho miedo ponerme nerviosa, tartamudear y hacer un ridículo espantoso delante de todo el mundo. ¿Existe alguna forma de que no me ponga de los nervios?

La respuesta:

Tener miedo a hablar en público es natural. A la mayoría de la gente le suele cortar, porque se trata de algo que hacemos muy de vez en cuando y para lo que no nos ha preparado nadie (aunque se imparten cursos). Si lo que te da miedo es que los demás se den cuenta de tus reacciones físicas, como el típico temblor de piernas, la sudoración o el rubor, no te preocupes porque son sensaciones que tú experimentas de una manera muy intensa, pero los demás, aunque no lo creas, casi no perciben. Y si alguien nota que estás nerviosa, ¡no pasa nada! Pensará que es algo normal que le puede ocurrir a todo el mundo (seguramente a ellos también les pasa).

El miedo a tartamudear lo puedes controlar manteniendo una respiración relajada, hablando despacio y con pausas y poniendo énfasis en algunas palabras. Mejor ensaya antes. Pero lo más importante para asegurarte de que vas a estar tranquila y que la presentación va a ser todo un éxito, es prepararla a conciencia y no dejar ningún cabo suelto. Lleva contigo fichas de apoyo, transparencias o algún tipo de soporte informático que te ayude en tu discurso; de este modo no fallarás. Y por último, unas horas antes de la presentación, te ira de maravilla hacer ejercicio físico intenso, porque quemarás energía y te ayudará a calmar los nervios. Ponte tu música más marchosa y no pares de mover el cuerpo. ¡Te relajarás un montón!