La mascarilla koken, también conocida como mascarilla negra, es una de las últimas modas en productos de belleza. Amada y odiada a partes iguales, se trata de un estilo de mascarilla que ya estuvo de moda hace años aunque en versiones un poco más suaves.

Hoy, se pueden encontrar otros productos capaces de limpiar la piel sin resultar tan agresivos, pero hay mujeres que dicen que no la cambiarían por nada. Exponemos aquí los pros y los contras de la mascarilla koken, la última moda de Internet.

Los pros de la mascarilla koken

La mascarilla koken es muy efectiva para eliminar toda la suciedad de los poros, incluidos el exceso de grasa y también los puntos negros que tanto nos disgustan y que le dan a la piel un aspecto poco atractivo.

Resulta muy fácil de utilizar, ya que solo hay que extender una capa del producto fina, pero no en exceso, y dejar que seque durante veinte minutos. Se deben de evitar las zonas alrededor de los ojos y alrededor de la boca porque esa piel es mucho más fina y delicada.

Transcurridos los veinte minutos se procede a desprender la mascarilla despegando primero por el borde y tirando para despegarla de la piel como si fuera un adhesivo. Toda la suciedad habrá quedado en la mascarilla y, al sacarla, podrás ver la grasa y los puntos negros destacando sobre el producto.

La piel queda totalmente limpia porque esta mascarilla penetra y se lleva consigo todo lo que  hay en los poros dejando la piel muy limpia. Además, contribuye a suavizarla. Es normal que la piel pueda quedar un poco enrojecida justo tras la aplicación de la mascarilla, pero debería de volver a su aspecto normal en muy poco tiempo.

Contras de la mascarilla koken

Como sucede con todos los productos, incluso los que tienen un mayor número de bondades, la mascarilla koken también tiene algunos inconvenientes que es necesario comentar.

Si tienes la piel muy delicada puede causarte bastante rojez. Es cierto que las marcas desaparecen relativamente rápido, pero puede resultar incluso doloroso el quitarla ya que no solo se lleva la suciedad de los poros. Su fuerza es tal que también arranca el vello de raíz y por eso, en los casos de piel delicada, podría llegar a dañar las capas superficiales de la misma.

Lo mejor en estos casos es aplicarla solo en las zonas que necesitan ser tratadas con mayor intensidad, como la nariz, el mentón o alguna área concreta de la frente. No se debe de aplicar sobre los pómulos.

Se recomienda no usarla con excesiva frecuencia para evitar irritar mucho la piel. Una vez cada quince días o incluso una vez al mes es suficiente para que pueda quitar todos los puntos negros. Tras su utilización ponte una generosa capa de crema hidratante con efecto refrescante para aliviar la sensación negativa.

Si tu piel es excesivamente delicada o sensible es mejor que no uses la mascarilla koken y que optes por otras soluciones para tus puntos negros.