Cuando tienes una oficina y varios trabajadores a tu cargo que necesitan de un despacho, lo más normal es que pienses en habitaciones donde ellos tengan su intimidad. Pero a veces no puedes conseguir eso porque, si lo hicieras, tu local quedaría demasiado pequeño. ¿Qué hacer entonces? Puedes pensar en utilizar mamparas divisorias.

Las mamparas divisorias te permiten crear un espacio único para esa persona aislándolo parcial o totalmente del resto de compañeros de trabajo para, de ese modo, crear un lugar donde se sienta cómodo y que lo vea como suyo (como un lugar donde nadie lo debería molestar porque es su espacio personal. Este tipo de decoración en la oficina es bastante usual debido a que ahorra en espacio y también en dinero porque se puede hacer personalmente y no requiere de obras ni de tener que cerrar la oficina durante varios días para construir los tabiques de lo que serían las oficinas.

Además, tiene una ventaja añadida y es el hecho de poder montarse y desmontarse según las necesidades que tenga el negocio (si hay más trabajadores o menos, si se quiere un cambio de look de la oficina, si necesitas más espacio en un momento determinado, etc.). Hoy día las mamparas divisorias en oficinas están muy extendidas y cada vez más las personas tienden a confiar en éstas cuando tienen un local amplio para separar estancias o ambientes diferentes. Puedes fijarte en varios lugares que cuentan con esas mamparas y éstas pueden usarse en multitud de negocios.