La medicina interna quiere conocer cuáles son los factores que nos permitan llegar a esa edad.

Para llegar a entenderlos, el Grupo de Riesgo Vascular de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), ha propiciado el registro Nonavasc, para conocer las características de los pacientes de avanzada edad, 90 o más años. Pretenden comprender que hace que la población en general pueda llegar y superar esta barrera de los 90 años.

Con este registro se pretende reconocer que factores de riesgo tienen los mayores, ancianos de más de 80 años, así como las pautas de vida que han seguido para llegar a sobrevivir. En general toda información extraordinaria que permita conocer una evaluación general de las casuísticas que les han permitido alcanzar esta longevidad.

El control del hígado graso no asociado al alcohol, está agrupado a factores de riesgo cardiovascular, “porque es muy prevalente” según comenta Gómez Cerezo, a pesar de que hasta hace muy poco no se le daba importancia. Esto ha hecho que el Grupo de Riesgo Vascular lo considere un tema de estudio y control importante llegados a estas edades.

Como también lo es el uso de nuevos fármacos destinados a la reducción del colesterol y de posibles eventos cardiovasculares.

Por su propia formación, el internista es un referente en los problemas de riesgo vascular, pero el grado de sofisticación que se puede ofrecer en esta área, “requiere de una formación adicional, tanto tecnológica como clínicamente”.

El Grupo de Riesgo Vascular de la Sociedad Española de Medicina Interna, está muy interesado en factores como la hipertensión, la diabetes y la dislipemia, pero saben que cada vez más hay que controlar otros factores de riesgo vascular como los problemas que requieren anticoagulación, y otros procesos como el hígado graso.

El grupo no quiere quedarse en los números fríos de los registros y por ello su coordinador explica que ya se está trabajando en constituir áreas acreditadas en los hospitales, que agrupen a los internistas especializados en riesgo vascular, para poder constituirse en “Unidad de Riesgo Vascular”. Esta certificación reforzaría la trascendencia de los internistas del grupo de trabajo de Riesgo Vascular.

Según Gómez Cerezo, “Es una herramienta con la que hay que aprender y capacitarse, cada vez más. Hay que dotarla de la regulación y empuje necesarios tal y como ha reivindicado la SEMI en un posicionamiento sobre esta cuestión”.