¿Buscas un plan diferente para una tarde de domingo? Reúne a tus amigas y monta un SPA en tu propia casa… ¡Vuestra cara os lo agradecerá un montón!

La belleza comienza en el interior, así que si tu piel no está limpia ¡ni el maquillaje más vanguardista conseguirá camuflar los defectos! Un cutis grueso, opaco, sin luminosidad y con poros y espinillas visibles: éstos son los síntomas de una tez sucia. Por eso, aunque acudas a un centro de belleza dos veces al año para hacerte una limpieza en profundidad es imprescindible continuar la rutina en casa. ¿Te parece un plan aburrido? Pues te equivocas: llama a tus amigas y proponles una tarde de domingo diferente. Olvida la típica peli plasta de la sobremesa y monta un SPA en el salón de tu casa. A la vez que pasáis un rato divertido vuestro rostro quedará reluciente como una patena. Seguro que estás pensando: “¡Pero si ya me desmaquillo dos veces al día!”. Pues sentimos decirte que muchas veces no es suficiente.

La limpieza de cutis es uno de los tratamientos más solicitados en los centros de belleza y, aunque es un trabajo bastante básico, es uno de los más difíciles y delicados. ¿Quieres aprender a realizarla correctamente? Sigue los pasos que te proponemos ¡y conviértete en una auténtica experta! Sólo una pequeña advertencia: si tu piel presenta algún problema serio, como acné o eccemas, consulta a tu médico antes de hacerte una limpieza ya que en esos casos puede no estar indicada.

PREPARA LA PIEL

¿Preparada para el ritual? Elimina la suciedad y los posibles restos de maquillaje con un desmaquillador específico. La tez de los ojos es más sensible que la del rostro, por eso es aconsejable que elijas un cosmético específico para esta zona. Dependiendo de tu cutis y de la textura que prefieras elegirás uno u otro. Te detallamos los que existen en el mercado para que elijas el que mejor va contigo.

  • Jabones: ¡Ojo! No son los de lavarse las manos. Para el rostro se han creado unas pastillas de jabón sin dertergente también llamadas “pains” muy recomendadas por los dermatólogos. Su poder limpiador es alto, no hacen espuma, tienen propiedades antibacterianas ¡y no irritan!
  • Leches y cremas: Se retiran con agua y cuentan con infinidad de adeptas. La piel queda confortable y fresca.
  • Aceites: Más indicados para pieles secas, esta emulsión untuosa se retira fácilmente e hidrata en profundidad.
  • Geles: Limpiador rápido y de gran poder purificante. Si se aplican con esponja suelen retirar las células muertas.
  • Aguas desmaquillantes: Se aplican con un disco de algodón y retiran la suciedad de una pasada dejando una sensación de frescor muy agradable.
  • Tónicos matinales: Son fórmulas ligeras, fluidas y muy frescas que limpian sin necesidad de frotar y dejan la piel tonificada.
  • Dos en uno: Un sólo cosmético cumple la doble función de limpiador + tónico. Los puedes encontrar en toallitas y discos y van genial cuando tienes prisa.
  • Desmaquillantes completos: Una nueva generación de desmaquilladores sirven igual para la zona sensible de los ojos y para todo el rostro. ¡Con uno lo tienes todo!

Extrae impurezas Para eliminar células muertas y espinillas han nacido los exfoliantes. Son productos que incorporan partículas de arrastre y cumplen una doble función: reducen el espesor de la piel y eliminan la suciedad de la superficie. Los aplicas con el rostro húmedo (evitando los ojos) y realizas movimientos circulares suaves ejerciendo mayor presión en la zona de la nariz, frente y mejillas. Retira con abundante agua ¡y alucina con el resultado! ¿Que no tienes una exfoliante a mano? Un baño de vapor facilita la extracción de las impurezas evitando daños y manchas rojas. Llena de agua caliente un recipiente ancho y pon el rostro a una distancia prudente en la que no sientas que te estás quemando. Para que el vapor no se escape tápate con una toalla. Después del baño presiona ligeramente con un pañuelo de papel insistiendo en las zonas con más impurezas. ¡Y cuidado con los granitos! Evita presionarlos y manipularlos con fuerza. Si no salen todos a la vez espera una semana ¡y repite la experiencia!

Calma Seguro que tu cutis se ha quedado un poco irritado y te pide a gritos un momento calmante. Para esto las mascarillas son mano de santo porque cierran los poros y desestresan en un abrir y cerrar de ojos. Se aplican por cara y cuello con la punta de los dedos o con un pincel dejando libres la zona de los ojos, los labios y las fosas nasales. Para descansar los ojos pon dos discos de algodón empapados en tónico o un antifaz de gel frío, así evitarás la expresión de cansancio que queda cuando te relajas. Deja actuar la mascarilla veinte minutos y retírala con abundante agua. Es importante utilizar agua tibia porque la caliente irrita y la fría produce un choque térmico poco recomendable. Sécate sin frotar, lo ideal es dar pequeños toques con un pañuelo de papel ¡y lista!

HIDRATA

La hidratación es ideal para acabar la limpieza por todo lo alto. Y mucho más en invierno. La deshidratación es un problema habitual en todos los tipos de cutis ¡incluso en los grasos! El aire de las calefacciones, el viento frío, la luz de la pantalla del ordenador y el sol causan estragos en tu piel. Elige hidratante según tu tipo de cutis:

PIEL GRASA

Aparece en la pubertad y se caracteriza porque la piel cambia y se transforma en brillante, oleosa y gruesa. Ocurre porque las glándulas sebáceas producen más grasa de lo habitual. La hidratación y la limpieza son imprescindibles.

PIEL MIXTA

Combina partes secas en las mejillas y contorno de los ojos con zonas grasas en frente, nariz y mejillas. Para tratarla utiliza un cosmético específico que cumpla la doble función.

PIEL NORMAL

Si tu piel es así ¡enhorabuena! porque no tiene problemas como espinillas, granos o cualquier otra alteración. Aun así tienes que protegerla de las agresiones externas para que esté siempre así de bonita.

PIEL SECA

Si tienes este cutis lo notarás tirante, árido e irritado. Esta tez retiene menos agua de lo normal y la deshidratación suele dañarla. Elige cremas que hidraten y nutran a la vez. Evita limpiarte con jabones, tónicos y cremas que se retiren con agua.

PIEL SENSIBLE

Este cutis reacciona ante la aplicación de cremas. Las mejillas suelen estar irritadas y la tez presenta zonas enrojecidas. Utiliza cosméticos hipoalergénicos que calmen tu piel y la protejan del exterior.

Autor: Laura. Soy una blogger amante de la moda, me gusta cuidarme y llevar una vida sana. Comparto mis gustos y aficiones así como temas interesantes.