Es posible adelgazar y que los efectos sean visibles de manera considerable sin tener que somerterse a cirugía, esto es así gracias al láser lipolítico, cada vez mas popular al tratarse de un método indoloro y no invasivo para perder algún centímetro en las zonas localizadas.

Este láser es una alternativa a la liposución, de manera que la recuperación es bastante más rápida sin tener que llegar a coger la baja, pues se trata de prácticas que se realizan el último día de la semana para que puedas descansar el fin de semana ya que el único síntoma que se tiene es similar al dolor que provocan las agujetas. El láser lipolítico permite eliminar la grasa localizada y así se consigue perder unos centímetros de las zonas más difíciles. Básicamente, este láser lipolítico se suele aplicar en zonas como el abdomen, muslos, papada y cartucheras, incluso se utiliza para reducir las estrías que sufren muchas mujeres tras el embarazo.

Esta técnica consiste en la aplicación de un láser para disolver la grasa y la sesión tan sólo 10 minutos pero los efectos son visibles ya desde el primer momento. Es conveniente realizar al menos 8 sesiones pero la gravedad la determinará el propio médico que según las zonas puede aconsejar alguna sesión más.

Pero ante todo hay que ser conscientes que ninguna dieta ni ninguna técnica es milagrosa de manera que si después se lleva el mismo ritmo de vida y no se siguen unas pautas saludables tanto de alimentación como de ejercicio físico, se volverá a recuperar todo lo perdido. Lo mismo sucedería con la liposución.

Autor: Amparo.