Hasta ahora identificábamos los cosméticos naturales y, en general, los productos bio con un estilo muy básico y sencillo… Pero poco glamuroso. Pues ese concepto está cambiando totalmente. Ya hay serums, cremas hidratantes, champús o lociones desmaquillantes totalmente orgánicas que son un auténtico lujo. De hecho, muchas celebrities se han hecho forofas de ellos, como Kate Moss, Sienna Miller, Cate Blanchett o Madonna porque tienen un diseño super depurado, pero muy cool y defienden una causa común: el respeto del medio ambiente. ¿Hay algo que sea más tendencia?

Fíjate, por ejemplo, en los productos de línea Care de la diseñadora inglesa Stella McCartney o en los Organics de Origins. ¡Son exquisitos y muy trendy! Pues ahora acaban de llegar a España otros cosméticos franceses biológicos con una estética muy atractiva que se llaman Huiles & Baumes, cuyo ingrediente básico es la rosa mosqueta de Chile. Se venderán en perfumerías porque quieren situarse en la gama alta cosmética (al igual que las otras marcas que os he citado) y algunos productos ya han ganado varios premios en Francia e Inglaterra.

Yo he probado todas sus texturas y os aseguro que son muy emolientes, pero nada pringosas. Su aroma es suavísimo, pero con ese punto “verde” tan agradable. Uno de sus productos estrella es el Bálsamo Alpino, un auténtico S.O.S. para toda la familia porque socorre todas las zonas irritadas de la piel… Y hasta los chichones de los niños, porque lleva árnica, que es cicatrizante.Cada vez hay más marcas de belleza que apuestan por la cosmética biológica. Y no hablo de la cosmética natural, es decir la que contiene algunos ingredientes del mundo vegetal, como extracto de pepino, agua de rosas o ácidos de frutas, pero también otros químicos en forma de conservantes, colorantes o perfume. A lo que me refiero es a la auténtica cosmética orgánica, biológica o ecológica (las tres cosas significan lo mismo), que sigue unas normas muy estrictas de cultivos sin pesticidas, rigurosa selección de activos, elaboración de fórmulas sin conservantes ni emulsionantes químicos y envasado, embalaje, etiquetado y distribución de los productos. Estos últimos cosméticos llevan uno o varios sellos (en Europa, el ECOCERT) que certifican su condición de pureza.

Hay productos de otras marcas, Taller de Alquimia, Sanoflore, Dr. Hauschka, Plante System, Phyto, Aveda, Weleda, Caudalie, L’Occitane, Apivita, Korres y otras más, que también tienen etiqueta bio. ¿Has probado alguno? Si no lo has hecho te lo recomiendo porque seguro que repites.

Hasta ahora este tipo de cremas tenía unas texturas y una eficacia menor que la cosmética de laboratorio, pero se ha avanzado a pasos de gigante, aunque todavía no se han alcanzado las mismas cotas de resultados. Realmente, a la hora de atacar las arrugas o la flacidez, no puede comparse los efectos de unas y otras, pero las bio tienen también muchas ventajas: no producen alergias, mantienen un grado óptimo de hidratación y elasticidad de la piel y no contaminan el medio ambiente. ¿Te parece poco?