Las castañas son un fruto seco muy consumido sobre todo en la época invernal. En las ciudades se colocan múltiples puestos en la calle donde se asan castañas y también en las casas de campo se asan en las chimeneas para disfrutar de este exquisito manjar.

Seguramente hayas oído decir que los frutos secos engordan y que no se aconsejan tomar mientras se está manteniendo una dieta porque contienen muchas calorías. Al mismo tiempo ofrecen grandes beneficios para la salud, ya que previenen las enfermedades cardiovasculares. Así pues la pregunta es ¿las castañas engordan?

Comer 100 gramos de castañas supone ingerir 165 calorías aproximadamente siendo que es el fruto seco que contiene menor cantidad de grasa (2  gramos de grasa por cada 100 gramos de castañas) y además cuenta con un gran porcentaje de agua. Lo ideal es tomar las castañas en poca cantidad varias veces a la semana para que la ingesta de calorías recomendadas no suba en exceso. Si comparamos las calorías ingeridas con otros frutos secos, como la nuez, la diferencia es enorme porque las nueces engordan tres veces más que las castañas.

Las castañas aportarán al organismo un gran aporte de hidratos de carbono que proporcionan una gran energía para afrontar todas las tareas del día a día. Además, las castañas ayudan a eliminar la sensación de hambre y son ricas en carbohidratos complejos que son absorbidos por el organismo de forma lenta ayudando a equilibrar los niveles de azúcares.

Otra de las ventajas de comer castañas es que por su alto contenido en fibra evita el estreñimiento y favorece la expulsión de heces. Así pues se puede tomar un puñado de castañas mientras se realiza una dieta para calmar el hambre y evitar comer otros alimentos ricos en grasas y para evitar el estreñimiento.

Las castañas también son ricas en vistamina B y potasio, dos elementos que ayudan a evitar la hipertensión, favorecer la diurésis y controlar la retención de líquidos.

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Autor: Raquel.