Las jarapas para sofás son esas colchas de colores que parecen realizadas con diferentes retazos de tela y que se usan para decorar el sofá o para cubrirlo cuando la tapicería está sucia, gastada o deteriorada de algún modo. También son perfectas para que sofás antiguos que no se quieren tirar porque son cómodos y están impecables, adquieran rápidamente un aspecto muy moderno.

Son la mejor alternativa a las fundas para sofás y, gracias a sus precios bastante económicos, permiten poder variar el aspecto del mueble tan a menudo como se quiera consiguiendo resultados muy originales.

Las hay de muchos tipos y con muchas clases de estampados, por lo que las jarapas pueden encajar en cualquier tipo de decoración, quedando especialmente bien en las juveniles pero sin desentonar tampoco en las salas de estar más clásicas.

Estilo casual

Una de las manera más habituales de usar las jarapas para sofás es dándoles un estilo casual. Se trata de usar la jarapa como un complemento decorativo, por lo que se deja caer por el respaldo hacia los asientos de una manera que parece al azar, aunque realmente sea muy estudiada.

Los colores de la jarapa deben de combinar con los de la tapicería y también con el resto de la decoración de la sala de estar.

Jarapas envolventes

Se trata de usar las jarapas para sofás como si fueran fundas integrales, cubriendo por completo el sofá. Se puede hacer de varias maneras dependiendo de la forma del mismo. Si es un sofá que no resulta excesivamente grande, se puede comprar una jarapa amplia y dejarla caer sobre el mueble cubriéndolo por completo.

También se pueden usar dos jarapas, una para cubrir la zona de asiento y otra para el respaldo. Esto ayuda a que no se descoloque tanto el sofá y además, permite realizar combinaciones con diferentes colores. Dado que la tapicería no se va a ver, lo único con lo que deben de combinar las jarapas es con el resto de la decoración de la sala.

En el caso de los chaise longue se usa una jarapa para esta parte del sofá y otra para el resto de los asientos. Una tercera cubrirá todo el respaldo.

Jarapas para sofás en los lugares claves

Los lugares en los que más se estropea la tapicería del sofá son las zonas en las que uno se sienta, porque se desgasta con el roce y porque tiene un mayor riesgo de mancharse. Por eso, una jarapa que cubra esta área del sofá es suficiente, pudiendo dejar al descubierto dos pequeñas franjas en los laterales del sofá y también los reposabrazos.

Esto permite jugar con combinaciones de tonos entre la tapicería del sofá y las jarapas y también permite salvar las formas de sofá un poco más complicadas, como es el caso de los chaise longue cuando no se quieren cubrir por competo.

Lo mejor de las jarapas para sofás es que se ponen y se quitan fácilmente, pudiendo lavarse en la lavadora, por lo que son ideales para casas con niños y con mascotas.