Nos invade el enfado, sin avisar, sentimos la energía y nos transformamos. Porque ya no somos nosotros mismos. Interpretamos un papel. Incluso nos recreamos en esa energía, como una defensa de “nuestra postura”. ¿Qué postura?

INTERPRETANDO EL PAPEL

Sorprende la diferencia en la actitud de los delincuentes en diferentes momentos. Cuando delinquen son capaces de los peores actos, pero cuando hacen su vida normal, con frecuencia son buenos vecinos, tratan con amabilidad a los demás… Cuando alguien delinque, defiende su postura. No porque crea en ella, sino porque ya ha entrado en acción, está interpretando el papel. Por eso, si se le detiene en ese momento se hace bajo un protocolo de seguridad  (factor sorpresa, superioridad de fuerza y de agentes en número…) La reacción del delincuente puede ser imprevisible si la situación le permite una escapatoria posible, ya que en ese momento actúa como un delincuente. Es algo que antes de actuar no hubiera pensado, pero una vez dentro ha entrado en una situación donde ya no es él mismo.

DEJÁNDOSE LLEVAR

Si un político honesto se ha visto desbordado por un entorno corrupto y ha terminado claudicando y uniéndose a la corrupción, casi sin darse cuenta y sin aceptárselo a sí mismo, va a seguir defendiendo que sigue siendo honesto. No quiere asumir que ya no lo es. Le viene bien creérselo para poder defenderse ante los demás. No quiere pensarlo, formarse la idea, juzgarse a sí mismo y condenarse como lo harán los demás. No lo piensa, no se lo permite. Como si no hubiera tenido otra opción.

¿LIMITANTE O CON POSIBILIDADES?

El compañero de trabajo que nos responde mal continuamente “es evidente que nos odia” pensamos. Y “vemos” que no hay solución, que la relación es irreconciliable, hemos intentado mil veces portarnos bien con él y siempre discutimos, y salimos con peor humor precisamente por intentarlo. Sentimos que la situación es tan injusta… Es como si en la relación hubiera un muro, una situación clara de “No hay salida”.

¿Qué ocurre al aceptar que existe otra posibilidad y que interpretamos mal la situación? Que puede que la persona tenga un dolor espiritual que ni siquiera ella vea. Puede que sea yo el que tiene algún problema con esa forma de ser, y no me haya dado cuenta. ¿Es posible? Cuando esa rabia no te sirve, no te aporta nada, no ver la verdad de que hay otra forma de mirar su actitud es lo que realmente te está cegando, te está robando tu felicidad y tu libertad. Y sí, has entrado en la emoción y sientes dolor. Y claro, quieres defenderte con esa ira “porque para eso está”. Es un mecanismo de defensa y la vas a usar, porque así lo sientes, esa rabia te pide defender lo que es justo. Le has dado mil vueltas y, si hubiera alguna solución ya la habrías visto, pero la cuestión no es entenderlo, no lo ves con la razón, sino preguntándote: “¿Cabe la posibilidad de que haya otra explicación que yo no vea, de su comportamiento?” si respondes con un “Sí”, entonces resulta que hay una posibilidad de que las cosas no sean como las vemos. Aunque no sepamos cuál es. Y sin embargo estamos sufriendo por no creer en esa posibilidad ¿Para qué estoy sufriendo si puedo elegir no sufrir? Y lo más importante, ¿dejaré de sentirme mal si acepto que hay otra posibilidad? La respuesta es Sí. Entonces ¿Qué elijo creer?

Dicen que un maestro andaba en el metro y un hombre mucho más grande que él se le acercó con actitud violenta, el Maestro tan sólo le tomó como una persona más que necesitaba ayuda, sin fijarse en su actitud desafiante y violenta, tan sólo tratándole con respeto y mirando más allá de su actitud primaria. Quizás se preguntó si tendría necesidad de comunicarse, de “chocar” con él, como en la película “Crash”. A veces los violentos tan sólo quieren poder tener una comunicación contigo, un aporte, un “Hola, estoy aquí y quiero que me veas, sólo que no sé cómo hacer para que te fijes en mí”. Quiso ver esa posibilidad, y la actitud del hombre violento cambió, precisamente porque era posible, y porque el Maestro se preguntó más allá.

DECIDIR LAS POSIBILIDADES

Cómo defender una actuación en una situación determinada de violencia? Uno se justifica. Hay un caso real de una persona que había asesinado a otra. Decía que años después para poder seguir adelante ahora en su vida, con su hijo pequeño, tenía que justificarse, que no le quedaba otra. Que uno sólo puede seguir adelante si piensa que es buena persona. ¿Qué ocurre si no acepta la realidad? ¿Qué ocurre si no acepta que hubiera sido posible otra opción? ¿Es esa la verdad? Quizás para recorrer el camino de la verdad él tenga que pasar por una fase donde no se vea tan buena persona como pensaba, donde primero tenga que asumir cierta responsabilidad. Un peso demasiado grande para soportarlo… Y quizás sí merezca la pena creer la posibilidad de que es buena persona. Porque esa, también, es la verdad.

Nos sorprendemos cuando de repente nos vemos respondiendo mal a alguien que apreciamos. Y justificamos nuestro enfado, porque estamos pensando en algo que creemos más importante, en “irnos ya, que por culpa tuya vamos a llegar tarde a recoger al niño”. O en los amigos que van a llegar, “que si no limpio los platos no nos va a dar tiempo de preparar la casa”. Sin darnos cuenta de la verdad. Y es que puede que el último momento de tu vida esté a la vuelta de la esquina, literalmente. Resulta que había otra posibilidad para actuar, una de ellas era dejar los platos sucios. Y resulta que valía más eso que una discusión que contamina tu relación con esa persona que tanto valoras. Otra posibilidad era… la VERDAD es que hay muchas más posibilidades de las que se pueden escribir…

¿Realmente es posible? ¿Era posible que en tu vida pasara lo que ha pasado en los últimos años? Probablemente muchas de las cosas que han  pasado no las hubieras creído 10 años atrás, sin embargo, sí eran posibles en el pasado, si no, no hubieran ocurrido.

Esa posibilidad real, es la que te hace vivir la felicidad. Ahora.

Y es que al final la verdad te hará libre.

Autor: Daniel Bruno

Autor: Laura. Soy una blogger amante de la moda, me gusta cuidarme y llevar una vida sana. Comparto mis gustos y aficiones así como temas interesantes.