Ideas para decorar paredes blancas

Anteriormente dedicamos un post a la decoración de paredes oscuras, que consideramos más complicadas e intimidantes. Hemos visto también diferentes ideas de colores para interiores y en muchas de ellas, el blanco estaba presente como color neutro, pero no nos hemos centrado exclusivamente en decorar paredes blancas.

Decorar paredes blancas es, en teoría fácil y la opción más común es pintarlas. Digamos que es como un lienzo en el que tenemos la libertad de expresar nuestra creatividad para conseguir el ambiente y el estilo deseado, construyéndolo y complementándolo poco a poco con mobiliario,  iluminación, suelos y techos, alfombras, cortinas, accesorios decorativos o puntos de color en marcos de ventanas o puertas, incluso en otras paredes. Y decimos que es fácil, en teoría, porque en la práctica tiene sus ventajas e inconvenientes, ¿Qué ambiente deseamos conseguir? ¿Qué estilo?  Supone un comienzo desde cero pero ¿por dónde comenzar?

Lo bueno del blanco es que, al ser un color neutro, combina con todo tipo de tonos, calientes o fríos, incluso con otros tonos neutros. Otra ventaja del color blanco es que aporta luminosidad y amplitud, especialmente cuando las estancias no reciben suficiente luz natural o son pequeñas. Como desventaja, resulta monótono y vacío.

En decoración no hay normas preestablecidas: Una combinación que surge fruto de la casualidad puede resultar acertada y decoraciones más planificadas pueden decepcionarnos. En cuanto a los estilos que se pueden conseguir con el blanco, siempre lo asociamos a estilos urbanos, minimalistas, contemporáneos,  mediterráneos… Si tienes claro que te te gusta alguno de estilos estilos, el blanco es una opción a tener en cuenta. Pero también puedes conseguir un estilo clásico y elegante. Por otra parte, siempre asociamos decorar paredes blancas con cuartos de baño o cocinas, cuando en realidad, puedes optar por el blanco en cualquier estancia de tu hogar.

Si deseas conservar el color blanco, bien porque no te decides por otro tono, porque no tienes claro el estilo decorativo que te gusta o, simplemente, porque te gustaría mantenerlo para partir desde cero y después decorar tu estancia a tu gusto, aquí tienes algunas ideas.

Jugar con los colores: Una excelente forma de decorar paredes blancas es jugar con los colores de cortinas, cojines, sofá  cuadros y otros elementos decorativos, incluso mezclando tonos cálidos y fríos.  Obviamente, el ambiente que quieras lograr depende de los colores y el mobiliario que elijas. En esta imagen la decoración es ecléctica y contemporánea, pero con otro mobiliario y elementos decorativos, puedes conseguir un salón acogedor con diferentes estilos.

 

Contraste con paredes y techos: En este caso el contraste es bastante dramático, ya que se ha optado por el negro para pintar paredes y techo, conservando el blanco en ventanas, mobiliario, rodapié… Si te fijas bien, esta estancia no es muy amplia, pero el contraste la hace parecer más grande y elegante. Los puntos de luz, en el techo, suavizan el contraste aportando intimidad y el toque de color de la lámpara igualmente rompe con la monotonía cromática. El negro es ciertamente arriesgado, pero puedes combinar el blanco con otros tonos, incluso con más de un tono como por ejemplo, un neutro como gran protagonista y colores cálidos o fríos, en sus diferentes tonalidades.

 

 

Combinación con otros colores neutros: Esta opción es menos arriesgada que la anterior y, como ves, se ha conseguido un ambiente muy luminoso y acogedor. Los elementos decorativos desempeñan un papel fundamental, al aportar colorido en diferentes tonos afines a los sofás ocre. Los puntos de iluminación en el techo y las lámparas añaden intimidad, -la chimenea es todo un acierto, aunque la mayoría de nosotros no podamos incluirla, especialmente si vivimos en apartamentos, aunque hay falsas chimeneas decorativas o chimeneas eléctricas  La mesa central contrasta con la gama cromática del mobiliario e, igualmente, es una buena idea incluir plantas de interior en estancias con paredes blancas.

 

 

Cuadros y estanterías: Otra buena alternativa para decorar paredes blancas consiste en adornarla estanterías y cuadros, espejos, tapices -sin excesos, claro-. De esta manera, aportarás colorido a la pared, especialmente si, para las estanterías,eliges maderas u otros materiales cuyos colores combinen con techos y suelos o, por el contrario, supongan un contraste.

 

 

Maderas: Lo hemos visto en la anterior fotografía y ahora en esta. Puesto que las cocinas son las estancias en las que más se opta por las paredes blancas, aquí tienes una combinación de cocina con espacio abierto y salón. Dos ambientes en el que se combina las maderas de la cocina con las paredes y techo en blanco del salón, consiguiendo calidez.

 

Fuente fotos: Houzz.com y Slim69.com

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Autor: The Stylist. Me apasiona la moda, la belleza, decoración, arte y cultura, lo cual forma parte de mi eclecticismo. Al igual que mis compañeras, mis diferentes pasiones tienen algo muy importante en común: La creatividad en todas sus formas.