Hoy en día hay muchas técnicas de fertilidad, unas que se utilizan más y otras que se utilizan menos, algunas desfasadas incluso pero una de ellas que se utiliza bastante en estos días aún sin tener por qué ser la más habitual de usar es la fecundación in vitro icsi o lo que es lo mismo la inyección intracitoplasmática de espermatozoides, una solución para aquellos casos en los que la fecundación normal y corriente no obtiene resultados o estos son negativos. Por lo general este tipo de técnica e inseminación artificial se utiliza cuando hay una infertilidad por parte del hombre y es que los espermatozoides que tiene no disfrutan de una movilidad plena y no consiguen llegar al útero por sí solos.
La fecundación in vitro icsi se realiza inyectando una aguja en el testículo  o el epidídimo para sacar los espermatozoides e inyectarlos en el óvulo que se ha extraído previamente a la mujer de tal manera que la fecundación se produce fuera del útero materno en un laboratorio y sólo cuando realmente se obtiene un éxito y una fecundación donde se comienzan los primeros pasos para tener un embrión es cuando se devuelve ese óvulo ya fecundado al útero de la madre esperando que no haya rechazo y lo acoja perfectamente, cosa que suele ocurrir en la mayoría de los casos. En principio este tratamiento tiene algunos riesgos en el embarazo pero la mayoría de ellos son fáciles de detectar y de controlar por lo que el método es, dentro de lo que cabe, de los más comunes. Entre ese riesgo está el hecho de nacer con bajo peso o bien el síndrome de hiperestimulación ovárica donde se gana más peso y puede haber hinchazón.

ICSI paso a paso

Esta técnica de reproducción asistida entraña una serie de pasos a seguir, dando vida a un meticuloso proceso que se prolongan a lo largo de un mes. En primer lugar hay que obtener mediante biopsia tejido testicular procedente del hombre que se presta a sus esperanzadores resultados. El tejido sustraído se cultiva “in vitro” en una solución hormonal compuesta por testosterona y FSH recombinante con el objeto de estimular la maduración de los espermatocitos primarios. Transcurridas 48 horas, los espermatocitos alcanzan la categoría o estadio de espermatozoides. Paralelamente se extrae de la mujer una serie de ovocitos a través de una punción ovárica, seleccionando y preparando los mejores especímenes. Tras estos preliminares, el espermatozoide se inyecta en el ovocito seleccionado para tal fin mediante una microinyección intracitoplástica o ICSI. A las 18 horas de este microscópico encuentro se comprueba si la fecundación ha sido efectiva y si la división embrionaria es correcta. Pasadas 36 horas se procede a introducir el embrión en el útero materno y en menos de 15 días la pareja podrá saber si el embarazo ha prosperado.

Autor: Laura. Soy una blogger amante de la moda, me gusta cuidarme y llevar una vida sana. Comparto mis gustos y aficiones así como temas interesantes.