Los frisos decorativos son una de las formas de decoración de interiores que actualmente está muy de moda en todos los hogares no sólo por la decoración que pueden otorgar a las habitaciones sino también porque son de bastante utilidad para habitaciones infantiles y juveniles porque, dependiendo de material que se utilice para ello, pueden ser más fáciles de limpiar que simplemente si pintas las paredes de un color.

Los frisos decorativos pueden ser de madera o de PVC pero también pueden ser papel pintado o decorados con pintura. Un ejemplo de frisos decorativos es aquel que permite una división de la tarea cortándola a una determinada altura y haciendo que la parte superior sea de un color o de un tipo de papel mientras que la parte de abajo sea de otro tipo de papel, de color o incluso que lleve algunas molduras de madera. Otra forma de referirse a los frisos decorativos es mediante la palabra zócalo, que pueden incluso permitir el hecho de tener una pequeña estantería, no demasiado grande, pero si muy decorativa en algunas habitaciones. A nivel estético, los frisos decorativos son bastante llamativos y en principio pueden chocar un poco, sobre todo si hay una gran diferencia entre el color de arriba y el color que hay abajo pero en la mayoría de los casos se pueden combinar bastante bien y ofrecen una visión diferente a lo que estas acostumbrado en los hogares. Los zócalos normalmente suelen ir en el color  de la pared, de la parte de arriba, o bien en madera.

Autor: Revista Feminity.