Formentera, esa pequeña isla siempre a la sombra de la fiestera isla de Ibiza, pero por suerte, Formentera brilla con luz propia y nos hace recordar sus playas vírgenes, su terreno ausente de la explotación turística y su inconfundible sol.

Pero Formentera no son sólo playas paradisíacas, ofrece muchísimo más, adéntrate en su ambiente místico, disfruta de sus puestas de sol y siente el espíritu hippie de la isla. Lo primero es mencionar que la gente tiene la falsa creencia de pensar que Formentera es como Ibiza pero en pequeño, y no es así. Bajo mi punto de vista y el de mucha más gente, creemos que las islas españolas del Mediterráneo están infravaloradas y que no tienen nada que envidiar a otras islas como por ejemplo Mykonos, más bien al contrario. Formentera no creo que sea una isla para viajar en grupo, aunque siempre es una opción.

La isla es estupenda para viajar sólo o con realmente alguien a quien le tengas un gran afecto y confianza y, de esta forma, recrearte en disfrutar de la naturaleza y disfrutar de estar aislados, no habrá problema de la vida terrenal que no podáis olvidar estando en alguna de sus playas.

La primera sensación de aislamiento viene cuando para poder llegar a ella sólo puedes hacerlo por mar, ya que no disponen de aeropuerto, y es una de las causas por las que Formentera sigue siendo un destino ausente de la explotación turística que inunda nuestras costas.

Una vez instalado, te dispones a ponerte la ropa de baño (la cual no es precisamente necesaria en la isla, ya que se puede practicar naturismo en un gran número de playas), aguas completamente transparentes con matices azules y kilómetros de arena fina y blanca.

atardecer en Formentera

ElisaRiva / Pixabay

Después de pasar el día en estas playas, podéis avanzar hasta el Faro de la Mola (el famoso faro de la película “Lucía y el sexo”), situado en un acantilado a más de 100 metros sobre el mar, y disfrutar de una puesta de sol espectacular.

Además de todo lo relacionado con la naturaleza, si echáis de menos la civilización podéis acercaos a sus pueblos, muy bonitos y con un encanto especial, en alguno de ellos hacen mercadillos donde se venden objetos artesanales y relacionados con la isla y su cultura, además de otras ofertas culturales que la isla aporta cada temporada veraniega a sus visitantes.

Por último, mencionar su gastronomía, donde el pescado es el rey de todos los platos típicos de la isla y además tienen una oferta de dulces deliciosos que sólo podrás encontrar allí. No lo dudes más y visita Formentera, nada de lo que yo pueda escribir aquí es comparable a las sensaciones que podrás experimentar allí.