Existe una duda persistente de la que nos hemos percatado. A veces cuando es la mujer la que no puede por alguna razón llevar a cabo un embarazo, surge por instantes la idea de recurrir a una madre sustituta. Sin embargo, muchas parejas son desalentadas por desconocer bien a bien en qué consiste y cómo se combinan la fecundación in vitro y las madres sustitutas.

Madres sustitutas

Desde luego existen varias formas de lograr que la madre sustituta quede embarazada. De ninguna manera se debe pensar que se trata de que el hombre mantenga relaciones sexuales con ella, que sería un método muy poco atractivo para la mujer que no puede concebir y muy poco ortodoxo. Es aquí cuando podemos recurrir a la fecundación in vitro. Si la mujer dispone de óvulos, ya sea porque los congeló o bien porque su condición así lo permite pero no permite el embarazo como tal, entonces pueden usarse estos mismos óvulos. De igual forma si el hombre dispone de espermatozoides, estos también pueden ser utilizados. Así, la madre sustituta, en este procedimiento, es simplemente quien prestará su útero para llevar el embarazo, pero el hijo contendrá el material genético de los padres en un 99%.

Fecundación in vitro y material genético

Ese 1% restante será de la madre sustituta, ya que durante el parto parte del ADN se mezclará y terminará siendo en un 49.5% de la madre, 49.5% del padre y un 1% restante de la madre sustituta. Como dato curioso, este también es el motivo por el cual no puede haber un clon 100% idéntico (además de que actualmente no existe esta idea de Hollywood). Todo clon sería, a lo mucho, 99% parecido, en otras palabras, tienen más de clones los gemelos idénticos que los clones de las películas. Actualmente no hay forma de evitar ese 1% debido a que sucede durante el parto y no hay forma de dar vida a otro ser humano, al menos por el momento, sin un parto.

Autor: Laura. Soy una blogger amante de la moda, me gusta cuidarme y llevar una vida sana. Comparto mis gustos y aficiones así como temas interesantes.