Por sus importantes características nutricionales, su precio asequible, y las posibilidades que presentan, las espinacas son uno de los alimentos que no pueden faltar en la dieta semanal. Conozca a la reina de las verduras.

Como ocurre con gran parte de las verduras, las espinacas suscitan las más diversas reacciones. Hay quien, debido a su presencia y sabor amargo, se ve incapaz incluso de probarlas. Sin embargo, tanto médicos, como expertos en nutrición y alimentación, coinciden en que es un alimento especialmente rico y recomendable.

Parece ser que la espinaca proviene de Oriente, más en concreto de Persia. De hecho, su nombre significa en chino Hierba de Persia. Es muy posible que fuese introducida en España durante la dominación musulmana, entre el siglo IX y XII. Quizás aún conserve algo de su carácter exótico y excepcional.

Para todas las mesas y para todos los gustos
La principal virtud de esta verdura consiste en su versatilidad. Y es que con un poco de imaginación y arrojo puede adaptarse a la más exigente de las mesas. Especialmente adecuada es, en este sentido, la crema de espinacas o el pan de espinacas, recetas muy sencillas que probablemente dejarán asombrado a cualquier comensal. Una ensalada con espinacas resulta muy atractiva de cara al verano.

Además, las espinacas cuentan con una propiedad especialmente sorprendente: neutralizar explosivos peligrosos. Investigadores del Pacific Northwest National Laboratory han descubierto que en esta planta existe una sustancia –un enzima en concreto- que puede utilizarse para impedir la explosión de sustancias como en TNT, transformándolas en inocuos agua y dióxido de carbono.

Una planta difícil
Cultivar espinacas no es fácil. Es una planta que contiene un alto porcentaje de agua, que pierde con rapidez. Dado que se seca con suma facilidad, es necesario aprovechar los meses de invierno para sacar el máximo rendimiento. Además, requiere un aporte continuo de agua y un suelo perpetuamente húmedo.

El elixir de la eterna salud
Además de esta particularidad, las espinacas presentan importantes sustancias muy beneficiosas para nuestro organismo.

Hierro para nuestra sangre. A menudo se desconoce que las espinacas presentan bastante más hierro que alimentos como las lentejas u otras legumbres. El hierro es una substancia que utilizan los glóbulos rojos para transportar por nuestro cuerpo el oxígeno, elemento fundamental para que podamos producir energía y realizar nuestras funciones.

Calcio para huesos y músculos. Otra sustancia realmente importante para nuestro organismo y que se encuentra muy presente en las espinacas, es el Calcio. El Calcio no es sólo uno de los compuestos fundamentales en la estructura de los huesos, sino que además participa en la contracción de los músculos y cumple con otras muchas funciones.

Vitaminas A, C y E, para mil cosas. La vitamina A interviene en los procesos de visión, en el crecimiento y de defensa del organismo, entre otros muchos. A la vitamina C se la conoce por sus importantes efectos sobre la restauración de los tejidos, por ejemplo en casos de quemaduras, golpes, o heridas. Es importante saber que el contenido de vitamina C en las espinacas varía según el grado de madurez de las mismas, siendo recomendable consumirlas frescas. Finalmente, la vitamina E es un verdadero escudo contra el envejecimiento y ante muy diversas enfermedades.

Y fibra para el tránsito intestinal. Son muy conocidas las virtudes de la fibra: regularidad intestinal y prevención del cáncer de colon son las más importantes. No olvide que hablamos de una verdura.

Frescas…¡Mucho mejor!
Todas estas propiedades nos dibujan un alimento muy recomendable para todas las personas de todas las edades. Sin embargo, hay colectivos que pueden beneficiarse especialmente del consumo frecuente de las mismas. Niños, ancianos y mujeres embarazadas son quienes más provecho pueden sacar a este producto.

Ya se ha dicho que para que conserven todas sus cualidades, las espinacas deben consumirse frescas. Pero ¿cómo saber cuándo están suficientemente frescas? ¿cuándo comprarlas? Es muy sencillo. Seleccione aquellas espinacas que presenten un color verde oscuro y homogéneo, sin manchas amarillentas o de otros colores.

Autor: Laura. Soy una blogger amante de la moda, me gusta cuidarme y llevar una vida sana. Comparto mis gustos y aficiones así como temas interesantes.