La escalera de una casa otorga dinamismo a la misma y, dado que existen multitud de opciones, puede resultar complicado elegir la más adecuada. Una buena escalera debe aunar técnica, creatividad y funcionalidad, además de armonizar con el resto del hogar.

Hay tantos tipos de escalera como materiales y formas. En cualquier caso, a la hora de decorar una casa hay que buscar que los elementos armonicen y tratar de que ninguno de ellos tenga excesivo protagonismo. El gusto y personalidad de los habitantes debe ser el principal condicionante. Y es que el lugar en el que vive una familia dice tanto de ella como la forma de vestir de sus habitantes. La casa debe ser un refugio neutro, en el que sentirse de forma natural y sin estridencias. Y también una especie de firma, que diga algo de quien la habita.

A cada hogar, una escalera

Existen multitud de tipos de escalera que varían dependiendo de la forma en que los peldaños están dispuestos, el espacio entre los mismos, si son cerradas o abiertas, con pasamanos o sin él etc.

POR LA DISPOSICIÓN DE LOS PELDAÑOS

Sencilla Los peldaños están dispuestos de forma alineada y paralela. Discretas y sencillas, son las más usuales y fáciles de combinar, se puede decir que se trata de la escalera estandar. Su función parece ser únicamente funcional (permitir el desplazamiento a pisos superiores) pero puede realzarse con el empleo de materiales diferentes, como maderas exóticas, añadiendo color o “vistiendo” la escalera con una moqueta (sin duda, esta última es la opción más tradicional). De caracol Quizá sea el elemento más misterioso de todos los que configuran la decoración de una casa. Consiste en una escalera cuyos escalones giran sobre un eje imaginario que la atraviesa. De esta forma se consigue un importante ahorro de espacio a la vez que aporta enormes dosis de elegancia, refinamiento y originalidad al hogar.

POR LA ESTRUCTURA DE LOS PELDAÑOS

Abierta

Los peldaños no van unidos entre sí y tienen un espacio hueco entre ellos. La escalera en este caso tiene menos protagonismo y solemnidad, ya que el hecho de que sea posible mirar a través de la escalera aporta un estilo más informal y ofrece mayor ligereza que otros modelos. Además, este tipo de escaleras no puede ser enmoquetado. Cerrada Se trata de las escaleras formadas por peldaños unidos entre sí, es decir formando una estructura sin divisiones. Este tipo de escaleras permite ser enmoquetado y conforma un espacio más homogéneo y limpio que las escaleras abiertas, ya que no aporta “fisuras visuales”, como en el caso de éstas últimas.

Minimalista

Los escalones independientes “salen” de la pared de forma alineada, ofreciendo la imagen de una estructura diagonal volante. El efecto se acentúa si el material elegido crea un juego bicolor con la pared. Es quizá la opción más arriesgada y menos tradicional y desde luego, deberá ser sopesada en caso de que se tengan niños pequeños, puesto que carece de pasamanos y la sensación que produce es de inestabilidad. Estéticamente, el resultado que ofrece es muy limpio, pero es muy importante que se no rompa la estética del resto de la casa. Este modelo encaja perfectamente en casas con escasos elementos decorativos, espacios limpios y volúmenes amplios.

POR EL NÚMERO DE TRAMOS

De un solo tramo Es el tipo de escalera más sencillo, consiste en un único tramo que lleva de una planta a otra, carece de descansillos por tanto; esta estructura está sobre todo condicionada por las posibilidades arquitectónicas de la casa, es decir, no es una elección.

Escaleras aéreas, formada por una línea metálica dispuesta de forma escalonada y que no cuenta con ningún apoyo de vigas ni ningún elemento bajo sus escalones. Es decir, se trata de un perfil metálico o de madera de mínima expresión que sustenta la escalera en un tramo único, homogéneo y compacto. Los peldaños son un tramo continuo que forman así un espacio muy nítido y espacioso. De hecho este tipo de escalera es una buena opción para ganar espacio o crear un ambiente limpio a base de volúmenes en su mínima expresión. Entre sus ventajas está de poder aprovechar el espacio que queda bajo ella para ubicar un rincón de trabajo, lectura…

Las escamoteables o abatibles están desligadas por completo de las paredes. Su función es sobre todo práctica (ya que permiten ser guardadas cuando nos se usan), aunque estéticamente aportan un estilo muy rústico y austero, que debe coordinar con los demás elementos del hogar ya que en caso contrario el resultado puede ser nefasto. Suelen ser de madera o metal y es muy útil en casas que posean buhardilla o cuartos trasteros a los que no se acceda a menudo. Desde luego, no es la opción ideal en el caso de que la tengan que usar niños pequeños, ya que los escalones son abiertos, delgados y separados entre sí, y este tipo de escaleras exigen una disposición bastante inclinada.

De doble tiro

La escalera está compuesta por dos tramos, uno que llega hasta una pared y otro que continúa desde ésta al siguiente piso, para lo cual se ha debido realizar un giro de 180º grados. Una de las ventajas de estas escaleras es que permiten utilizar en cada uno de los tramos el material o revestimiento que más se adecua al ambiente. Aporta jovialidad y un toque informal a la casa (más aún si es abierta), pero sobre todo es fruto de la disposición del espacio de la casa.

En ángulo recto

Esta formada por una hilera de peldaños que “giran” 90º cuando llegan a la pared, para así seguir subiendo hasta el siguiente piso. Es la opción ideal en casas de espacio reducido, ya que el juego de volúmenes permite ganar algunos metros y aporta un estilo inquietante, ya que desde el inicio de la escalera no se ve el siguiente piso.

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