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Clara nos envía este interesante artículo sobre el perfeccionismo y nos invita a reflexionar sobre las causas que nos convierten en perfeccionistas y sobre cómo nos impide evolucionar y disfrutar de cada momento.

“Cuando la posibilidad de cometer un error me aterra. No los típicos errores que vulgarmente conocemos. Lo digo, porque yo suspendo algunas veces, uso una 40 de pantalón y soy algo bajita. Pero con las relaciones soy exigente. Me gusta recibir lo que doy, en todo momento. Cuando no me dan lo que considero que es justo: cruz y raya. Me gusta mi personalidad, creo que es como hay que ser. Muchas veces te encuentras con personas que son descuidadas,vagas, interesadas y que no te merecen. Soy una persona con principios y eso me enorgullece. Eso si, yo con los demás soy cuidadosa. Constantemente estoy pendiente y valorando si estoy haciendo bien o mal hacia ellos. Si estoy a la altura; si acudo a todas las celebraciones,si me llaman a mi la primera ante un revés, si acuden a mi para que les deje trabajos o para que cuide de sus plantas. Eso me lleva tiempo y se que nunca nadie me ha valorado totalmente. Es algo que me preocupa un poco y me hace estar alerta”.

La mayoría de la gente es bombardeada continuamente con invitaciones a mejorar su propio rendimiento. Por ello, quizás leyéndolo este fragmento te has visto reflejado/a, te has acordado de tu hermana, o de tu amigo o compañero de trabajo.

Desde el nacimiento, nosotros (y nuestra conducta), es evaluada, criticada, corregida y recompensada. En la escuela y en casa antes, y en el trabajo, después, se aprende a conseguir la aprobación de los demás logrando unos estándares específicos. De este modo, cuando se cometen errores, se dan consecuencias negativas. Eso si, desear incrementar el rendimiento no es lo mismo que ser perfeccionista.

El concepto de perfeccionismo se define desde un punto multidimensional, es decir, compuesto por un conjunto de aspectos. Sin embargo, independientemente de la perspectiva que tomemos, existen elementos que caracterizan a los perfeccionistas:

  • Las personas perfeccionistas tienden a poseer estándares difíciles o imposibles de lograr.
  • A pesar de que tener altas expectativas es a menudo útil, el perfeccionismo está asociado a anhelar estándares tan altos que, de hecho, afectan al rendimiento de la persona.
  • El perfeccionismo se asocia a menudo con otros problemas, como ansiedad o depresión.

Es importante ser consciente de que las creencias influyen en nuestro comportamiento, a veces adaptado y otras inadaptado y con graves consecuencias para nuestro bienestar. Por ello, es de vital importancia plantearse si se poseen estándares adecuados o si, por el contrario, tu vida es una continua carrera para llegar a una meta cada vez mayor que te impide disfrutar del escalón en el que te encuentras.

Autora: Clara Colino

Blog: Tu Comportamiento

Autor: Sarah. Periodista y escritora, madre y trabajadora a tiempo completo, mi pasión es escribir sobre diversos temas. He colaborado en varias publicaciones online y, en cuanto a los blogs, me gusta escribir sobre aquellas temáticas que reflejan mis intereses: Ocio, espectáculos, estilo de vida, celebrities...