Hay muchos factores que fortalecen ganar peso cuando se deja de fumar. Dejar el tabaco afecta las hormonas, el sistema nervioso, al gusto y hasta el olfato, además a la capacidad de asimilar y digerir los nutrientes de algunos alimentos.

Esto es en lo que desfavorece en la parte interna de nuestro cuerpo, pero hay otros factores los cuales también se ven afectados como la parte emocional o el aspecto psicológico, sufriendo de ansiedad o incluso insomnio que tiene que controlar poco a poco, comiendo pareciera que se pueden controlar estos deseos, lo cual no es así.

Que pasa en nuestro cuerpo al dejar de fumar

La mayoría de las personas piensan que dejar de fumar engorda y la verdad es que no están del todo en un error ya que en cierta forma así es, esto se debe a que la nicotina es un componente que contiene el cigarrillo el cual es un adictivo del tabaco.

La nicotina actúa en la persona fumadora, disminuyendo su apetito y ayuda  a los movimientos que se desplazan en todo el sistema digestivo, sobre todo en el estómago e intestino, órganos que son muy necesarios para realizar la digestión. También ayuda reduciendo la función vesicular, lo cual es necesaria para la mantener una asimilación de grasas normal, así como de otras secreciones digestivas, dificultando el aprovechamiento de otros nutrientes que tienen los alimentos.

Todos los componentes que contiene el tabaco, tienen un impacto extremadamente negativo sobre el cuerpo. Es por eso que cuando tú dejas de dejas de fumar tu cuerpo realiza una serie de efectos adverso como por ejemplo:

  1. Afecta el peso corporal: es por eso que muchas personas han experimentado que dejar de fumar engorda, porque disminuye el metabolismo hasta en 200 calorías más que en comparación con las que fuman. Esta es la principal razón por la cual las personas experimentan un aumento de peso cuando dejan de fumar.
  2. Aumenta el estrés y la ansiedad: la nicotina hace que se aumenten los niveles de adrenalina, es por esto que el fumador no suele presentar demasiado apetito. Luego de la ausencia del tabaco, aumenta el nivel de ansiedad producido por el sistema nervioso. Se calman los nervios en base a la comida y la ansiedad de comer aumenta cuando el individuo deja de comer.

Sin embargo cuando dejas de fumar no subes de peso si mantienes una dieta balanceada y realizas ejercicio.

Autor: Laura. Soy una blogger amante de la moda, me gusta cuidarme y llevar una vida sana. Comparto mis gustos y aficiones así como temas interesantes.