Siempre hablando de las diferencias entre son más argumentos culturales ellos y nosotras, y ahora resulta que que auténticas desigualdades.

HOMBRES Y MUJERES NO SOMOS TAN DISTINTOS

Físicamente no cabe duda, ellos tienen nuez, pene, metabolizan las grasas de otro modo… pero ninguna de estas diferencias afecta a la manera de enfrentarnos a la pareja, a los amigos o al sexo. Aun así, las distinciones que se plantean en el día a día no hacen justicia a la igualdad de potenciales. Somos idénticos en inteligencia, percepción, memoria… pero, desde hace siglos, nos empeñamos en marcar extremos.

DIFERENCIAS SEXUALES

¿Sabes por qué se llama testosterona a la hormona del deseo sexual? Porque se creía que procedía únicamente de los testículos y que ¡sólo los hombres la producían! Según esto, el deseo era propiedad del hombre, dejando a la mujer, como así ha sido durante tiempo, sin ganas sexuales. Incluso ellas se lo creyeron, con lo que su misión fue ser objeto de deseo de ellos, bellas durmientes a la espera del príncipe azul. Cuentos aparte, la testosterona está presente en ambos sexos. La diferencia es que, en los chicos, esta hormona interviene en el deseo sexual y en la producción de esperma, y en las chicas no tiene nada que ver con la ovulación: su función es sólo de placer. Así, debemos tener claro que las diferencias en la frecuencia de deseo casi siempre tienen su origen en la educación.

¿ACTIVOS, PASIVAS/ ACTIVAS, PASIVOS?

Muchos chicos sienten terror o inseguridad cuando una chica se acerca a ellos y muchas chicas son incapaces de tomar la iniciativa, piensan que si lo hacen serían unas “frescas”. Vaya responsabilidad que les ha tocado a los chicos y nosotras, siempre ¡a esperar! ¡Ya vale! Tanto él como ella están en el derecho de tomar la iniciativa. ¿Por qué esperar a que el chico que te gusta dé el primer paso? O ¿por qué dejar que sea él quien maneje el cotarro cuando estamos con las manos en la masa? Las relaciones son cosa de dos y ambos sois responsables.

OBJETOS DE DESEO

Las chicas siguen viéndose como las deseadas y ellos los que las miran con deseo. Aún quedan especímenes que consideran que las chicas son como presas que hay que cazar y chicas que se pasan el día a la defensiva. Fíjate en el lenguaje de los chicos: “meter mano”, “pillar cacho”, “mojar”… Y en el de las chicas: “me metió mano”, “me pescó”… ¡OJO! Las mujeres también tienen deseo y que te ponga a cien el culito de tal o el pecho de cual es totalmente legítimo y saludable. Y recuerda que… hay chicos que tienen en la cabeza algo más que sexo.

EMOTIVIDAD

¡Qué penoso! Y pensar que hoy se sigue educando en la línea de que ellos son los duros y ellas las sensibles… Si un chico es cariñoso, es un marica, y si una chica es fuerte, un marimacho. Estos estereotipos tienen más impacto en las relaciones sexuales de lo que crees: impiden las muestras de afecto, la expresión de los deseos y el descubrimiento de las sensaciones del otro. Tú puedes ser dura y ellos emotivos, y lejos de perder feminidad o masculinidad, ganamos en humanidad.

SEXO Y AMOR

Aún hoy, el desafío masculino pasa por ser el más y mejor: alardean con sus aventuras, piensan en el sexo cada segundo, tienen más parejas sexuales, tienen sexo con más frecuencia, se masturban más… La deducción: los chicos son unos salidos. En cuanto a ellas: quieren un hombre que las mime y el sexo no les importa. ¡Ya está bien! Ellos necesitan amor igual que nosotras podemos disfrutar del sexo.

EXPERIENCIA

Pobres chicos, ¡vaya San Benito que les ha tocado! Deben aparentar que saben mucho de sexo y tienen que llevar la voz cantante antes y durante la relación sexual. ¡Tranquilizaos, hombres del planeta! Sabemos que no habéis nacido sabiendo, e incluso nos enternece vuestra, a veces, torpeza. En cuanto a las chicas, no tenéis por qué creer que los verdaderos hombres han de ser muy hábiles en la cama. Ya está bien de tópicos. Lo que tú sepas compártelo, y si él no sabe del tema, ¡entiéndelo

ORGASMO

El masculino es más intenso, pura pólvora, y el de las chicas es más light, la prueba está en que ellos, después de un orgasmo, se duermen y ellas quieren hablar. ¡Qué buen tópico y qué mal argumento! Los estudios del orgasmo sólo han encontrado similitudes, salvo las diferencias propias de la anatomía de cada sexo. No es diferentes ni la forma de describir los orgasmos de hombres y mujeres. La experiencia orgásmica tampoco tiene género.

INTENSIDAD

Que ellos se encienden enseguida y ellas tardan más es una invención basada en la rapidez con la que el pene se pone erecto. Olvidamos que la erección es un reflejo medular y en ocasiones un chico puede tener una y no estar excitado, igual que una chica puede tener húmedos sus genitales porque sí. Hombres y mujeres reaccionan con la misma intensidad y rapidez a estímulos sexuales.

MÁS DE LO MISMO

Ellos son más visuales… ellas, más auditivas; ellas tienen más complejos en la cama… ellos son más seguros; ellas tienen el punto G… ellos no tienen nada; ellas detestan el coito… ellos lo buscan; ellos son de Marte y ellas, de Venus… Como sigamos alimentando este tipo de diferencias, lo único que conseguiremos es seguir potenciando que surjan malos entendidos que interfieren en una vida sexual plena, provocando que nos desencontremos. ¡Fuera tópicos!

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Autor: Laura. Soy una blogger amante de la moda, me gusta cuidarme y llevar una vida sana. Comparto mis gustos y aficiones así como temas interesantes.