Las aportaciones realizadas por científicos de todo el mundo hacen cada vez más fácil la paternidad. Se han realizado grandes avances en el campo de la reproducción asistida y, además, los padres pueden seguir una serie de pautas que les ayuden a conseguir el hijo perfecto. Las leyes de la genética son determinantes, pero los progenitores pueden echarles una manita y ayudar a sus hijos a ser mejores. Los principales campos de acción se agrupan en torno al antes, durante y después del embarazo. Las parejas pueden adoptar las primeras medidas para que sus hijos nazcan sin problemas desde el mismo momento en que toman la decisión. Para ello, lo correcto sería visitar al médico antes del embarazo, para realizar una historia clínica, una exploración física y algunas pruebas de laboratorio que midan parámetros como el factor RH, rubéola, toxoplasmosis, SIDA… El médico le recetará el consumo de ácido fólico, de probada eficacia en la prevención de enfermedades del tubo neuronal como la espina bífida.

Más fértiles

La mujer no debe quedarse embarazada ni demasiado joven ni demasiado mayor. Lo ideal es que se intente entre los 20 y los 34 años. Superada esta edad aumenta de manera notable el riesgo de tener hijos con malformaciones o deficiencia física y psíquicas. Según un informe publicado en la revista British Medical Journal, también en la fase preliminar es aconsejable reducir el consumo de alcohol ya que incide en la fertilidad. El estudio danés, elaborado con 430 parejas, de entre 20 y 35 años, puso de manifiesto que incluso aquellas mujeres que consumen moderadamente alcohol tienen menos posibilidad de quedar en estado. Con respecto a los varones, si desean aumentar la calidad de sus espermatozoides y, en última instancia, las posibilidades de concebir, deben evitar la ropa interior sintética, los pantalones demasiado ceñidos y permanecer muchas horas sentado.

Cuidados durante el embarazo

Las mujeres embarazadas han de tener muy claro que tabaco y alcohol están especialmente contraindicados en su estado. Las sustancias absorbidas a través del humo del cigarrillo limitan el crecimiento fetal y los partos prematuros son más frecuentes. Además, un estudio realizado en Australia ha puesto de manifiesto que los niños cuyas madres fumaron durante el embarazo tienen mayor tendencia a la hiperactividad, la falta de atención y un coeficiente intelectual menor. Por su parte, el alcohol que el feto ingiere a través del torrente sanguíneo puede producir anormalidades faciales, defectos cardiacos y deficiencias mentales. El estrés puede ser otro factor negativo para los fetos. Por eso hay que reducir la cantidad de trabajo. Un estudio realizado en Suecia demostró que las embarazadas que trabajan durante muchas horas tiene el 40% más de probabilidades de tener un parto prematuro que las que no lo hacen. Para hacer frente al estrés lo más adecuado es la música clásica que, además de ayudar a la madre a relajarse, potencia el desarrollo intelectual del feto. Nada de ruidos fuertes que pueden causar ciertos problemas en el desarrollo y la maduración del sistema auditivo del bebé.

La hora de la verdad

Después de nueve meses de preocupación el niño, con toda su carga genética y todo su potencial, ha llegado. Precisamente en ese momento comienza la tarea más difícil. Durante los primeros años de vida se puede influir mucho en su desarrollo físico y mental. Por ejemplo se ha demostrado que la leche materna es el alimento más rico en sustancias biológicamente útiles para el crecimiento del bebé, le proporciona los anticuerpos necesarios para defenderse de los infecciones y permite establecer una mejor relación afectiva entre la madre y su hijo al que transmite seguridad y amor. Incluso se ha establecido cierta relación con un incremento del coeficiente intelectual de los niños. Otras peculiares formas de ayudar al desarrollo de los niños es mecerles sobre el brazo izquierdo. Según un estudio realizado en el Hospital de Hammersmith, esto hace que las señales maternas le lleguen al oído izquierdo y sean procesadas en el hemisferio cerebral derecho, que es donde se reconocen los gestos emocionales y las expresiones faciales. Otras teorías apuntan a la importancia de la música de Mozart para el desarrollo intelectual; o la confianza y la seguridad en sí mismo que el hecho de dormir con los padres puede infundirles. Siguiendo estos, y otros muchos consejos, la idea de un superniño parece cada vez más cercana.

Autor: Laura. Soy una blogger amante de la moda, me gusta cuidarme y llevar una vida sana. Comparto mis gustos y aficiones así como temas interesantes.