Si hay una batalla estética personal que todavía no he ganado (hablo sólo de las que he librado, hay otras que todavía tengo pendientes) es eliminar una pequeña mancha color café con leche que tengo en la mejilla y a la que he atacado de varias maneras durante años (crioterapia, láseres, cosmética blanqueante) y aún se me resiste. Pero no por mucho tiempo, porque entre la doctora que me trata, y yo hemos decidido que si la mancha se pone burra, nosotras más, y vamos a acabar con ella como sea.

Sé que a vosotras también os pasa, porque recibo muchas consultas vuestras sobre ese problema tan difícil de resolver. Bueno, pues con la ayuda de la doctora (una gran experta en la materia) vamos a poner todas las cartas sobre la mesa de manera franca con las soluciones que hay. Lo primero es ver qué tipo de mancha tiene cada una. Las mías pertenecen a la categoría de léntigos solares (las más frecuentes), pero hay otras, como el melasma, que suele aparecer durante el embarazo y como consecuencia de cambios hormonales (suelen mejorar solos) y las manchas inflamatorias, que surgen como consecuencia de granitos o acné y se tratan con peelings a base de ácidos (como el melafpeel, el más nuevo que se realiza en una sesión y es menos molesto). Para todos los casos hay soluciones, pero el enemigo común siempre es el mismo: el sol. En cuanto se trata la mancha y a la piel le da un mínimo rayito, se incentiva de nuevo la melanina y ya tenemos la mancha de nuevo en la cara. ¡Un horror! Los léntigos (manchas solares que se incrementan con la edad) difícilmente se quitan sólo con cosmética, hay que optar por el láser o un peeling. ¿Cúando uno u otro? La doctora recomienda el Láser Alejandrita o la Luz Pulsada Intensa (IPL) cuando se trata de manchas concretas aisladas, y un peeling cuando son difusas, más claras y por toda la cara. La típica cara de pecosa. Yo he optado por el láser, y de momento voy por la tercera sesión, en una única es difícil eliminarlas. Después, hay que seguir el tratamiento en casa con cosmética despigmentante a base de hidroquinona (resulta un poco irritante). Según nuestra experta, las mejores opciones son tres y las encuentras en farmacias: Licoforte (se aplica por la noche), Matiderm (de día, tiene factor de protección solar) y Neostrata. Eso sí, la crema con factor de protección 50 tiene que formar parte de nuestro «fondo de bolso» de por vida. Si no, no hay manera de deshacernos de las manchas. ¿Y por qué vuelven a salir? «Porque las células, géneticamente están programadas para producir melanina en esa zona, pero a veces hay más cantidad y están más activadas de lo necesario por eso aparece la mancha», dice la doctora. Entonces, si las eliminas, pero no las mantienes a raya con un producto despigmentante y un factor de protección solar fuerte, vuelven a salir al menor estímulo (un rayo de sol, un factor hormonal…). Total, que sólo con perseverancia (mucha protección solar) les ganaremos la batalla. Advierte que no hay que insistir demasiado con los láseres porque puede ocasionar una inflamación de la piel que deje una mancha de rebote. ¡Lo que faltaba! Así que… ¡Mucha paciencia! Ya os contaré cómo siguen mis manchas y, si alguna, conoce una solución mágica, por favor, ¡compártela!

Autor: Laura. Soy una blogger amante de la moda, me gusta cuidarme y llevar una vida sana. Comparto mis gustos y aficiones así como temas interesantes.