Esperanza Aguirre-Mercadona

La apertura del Mercadona ABC Serrano ha causado un enorme revuelo mediático y no sólo por la asistencia de la alcaldesa de Madrid, Ana Botella y la Presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, que sabemos que a ambas les gustan las fotos. La noticia se comenta en los medios y en las redes sociales.

Para aquellos que no conozcan el centro comercial, hay que señalar que su nombre se debe a que el edificio era la sede del diario ABC y de la revista Blanco y Negro. A mediados de los 90, el edificio se transformó en uno de los centros comerciales más exclusivos, dada su ubicación, ya que comunica el Paseo de la Castellana con la calle Serrano. Resumiendo: Está en plena milla de oro.

En su interior, tiendas de marcas conocidas o boutiques con nombre propio de esas que venden ropa o calzado que te cuesta un ojo de la cara, estaban prácticamente vacías porque, para ser sinceros, el centro comercial era bastante soso. Sólo lo animaba el gimnasio Reebok, Zara y poco más…

No sabemos si ese ha sido el motivo por el que Richard Ellis, gestor del centro comercial, decidió recurrir a la conocida cadena valenciana, que ocupa nada menos que 3000 metros cuadrados de superficie con dos plantas, una dedicada a alimentación y otra a droguería y perfumería, con un espacio especialmente pensado para productos de belleza.

Lo que aún está por determinar es si el aterrizaje de Mercadona en plena milla de oro madrileña conseguirá un resultado parecido al de Zara, una marca que ha ido creciendo y que, hace años, se asociaba con productos low-cost dirigidos a consumidores de clase media o media-baja. Ahora Zara es un icono de la moda, su política de precios sigue siendo la misma y recientemente inauguró un nuevo centro en la mítica Quinta Avenida neoyorquina.

¿Podría suceder lo mismo con Mercadona? ¿Dejaremos de asociar la marca con productos baratos destinados a llenar el carro de la compra de los que llegamos con dificultad a fin de mes? ¿Dejará de ser Mercadona un super de barrio para convertirse en un icono?

Los productos de droguería, belleza y alimentación que se distribuyen únicamente en Mercadona se han convertido en el objeto de deseo de pudientes y no pudientes. Porque a Mercadona, por mucho que algunos crean lo contrario, no sólo acudimos los pobres, también acuden los privilegiados.  Si le preguntas a una chica de esas gangosas y con un pavo tremendo qué champú utiliza te dirá que Kérastase, por supuesto. O si le preguntas a una señora de renombre con cutis hidratado qué se ha puesto encima del bótox te dirá que La Prairie…. ¡Mentira! ¡¡Utilizan Deliplus, como el resto de la plebe! La única diferencia es que si nosotras compramos un champú, ellas se compran tres. Y no hablemos de las fiestas que ofrecen a los amigos…  El jamón no es un cinco jotas de Sánchez Romero… ¡Es Hacendado!

Lo bueno del Mercadona ABC Serrano, además de crear puestos de trabajo, será que ya no se producirán conversaciones del tipo:

– Pero Chuchi qué bien tienes la piel. ¿Has vuelto a ir al Doctor Ajustes a retocarte?- Pregunta una.- ¡Y qué cabello más bonito! ¿Te has hecho ese tratamiento tan caro de queratina virgen extra?

– Que vaaaaa- risitas- No te lo vas a creer pero llevo la crema de caviar del Mercadona. Y me lavo el cabello con el champú de caballo, también del Mercadona. Increíble, ¿verdad? Por sólo doce euros de nada parece que me he hecho un tratamiento de queratina en el pelo o un nuevo lifting en la cara.

– ¿No me digas? ¿Vas a Mercadonaaaaaaaaaaaaa?

– Schhhhhhhhhhh  no grites so pánfila, ¿quieres que nos oigan? Te lo digo a ti porque eres mi mejor amiga de este mes. Pero no se lo digas a nadie, ¿eh? Que las otras se piensan que me he gastado un pastizal y una tiene que mantener la imagen.

Vamos, que ahora una puede pasearse por el barrio de Salamanca tan tranquila con las bolsas del Mercadona ABC Serrano y hasta te miran bien, como si acabaras de salir de Louis Vuitton o de Loewe (que allí ahora hasta te dejan entrar con piercings o, si no, comprobadlo vosotras mismas). La lucha de clases ha desparecido, cosa que no ha conseguido aún ningún político. ¡Quién nos iba a decir que Mercadona nos convertiría a todos en iguales!

 

 

Autor: The Stylist. Me apasiona la moda, la belleza, decoración, arte y cultura, lo cual forma parte de mi eclecticismo. Al igual que mis compañeras, mis diferentes pasiones tienen algo muy importante en común: La creatividad en todas sus formas.