La dieta para fibrar o para definir los músculos está pensada para ayudar a una persona que está haciendo deporte para lograr estos objetivos. Es decir, con la dieta sola, nadie va a conseguir una musculatura más definida pero si se suma la dieta al ejercicio se logran resultados mucho más rápidos y satisfactorios.

No pretendemos dar una dieta como tal, ya que estas siempre tienen que ser personalizadas en función del sexo de la persona, sus características físicas y el tipo de ejercicio que esté llevando a cabo. Pero lo que sí podemos dar es una guía sobre cómo alimentarse, basándose siempre en una forma de comer totalmente equilibrada y natural.

Los desayunos en una dieta para fibrar

Si estás entrenando para marcar músculos seguramente hagas alguna rutina de ejercicio por la mañana. Es importante que tu desayuno incluya hidratos de carbono, azúcares y también algo de proteína. Un buen ejemplo podría ser un batido de avena, yogur, leche y plátano. Pura energía para comenzar la mañana.

Otra opción es el típico desayuno mediterráneo que, aunque pienses que no es así, es perfecto para deportistas. Una buena rebanada de pan integral con aceite y jamón serrano sin grasa acompañado de una taza de café con leche y una pieza de fruta te aportará todo lo que necesitas para comenzar el día con vitalidad.

Media mañana

En la dieta para fibrar se come cinco veces al día, sin excepciones. Por eso, a media mañana es bueno tomar un yogur y una pieza de fruta. Si entrenas puedes tomar un batido con el yogur y la fruta añadiendo un poco de avena.

Comida

Acostúmbrate a comenzar tus comidas con una ensalada variada. Olvídate de que las ensaladas son tan solo lechuga, porque no es así. Puedes optar entre una amplísima selección de verduras y de hortalizas para crear todo tipo de combinaciones: lechuga, escarola, espinaca, tomate, pepino, pimiento…. Incluso puedes usar verduras a la plancha si te gustan más, como la berenjena o el calabacín. Adereza todo con especias y verás que sabor.

En la comida no pueden faltar carbohidratos como el arroz o la pasta acompañando al plato principal. Una ración de carbohidratos junto con carne magra  es un plato principal perfecto. También se aceptan los revueltos de jamón y/o de pollo con todo tipo de verduras.

Merienda

La merienda debe de ser parecida a la media mañana, dependiendo de si entrenas o no. Si entrenas, el batido con avena es una buena opción y, si no lo haces, queso fresco, yogur y fruta son tus mejores elecciones. Recuerda que todos los lácteos son descremados.

Cena

La cena debe de ser la comida más ligera del día en una dieta para fibrar. Comienza con las verduras de idéntica manera que en la comida del medio día. Pero dado que no vas a acompañar el plato principal con carbohidratos, puedes tomar la verdura junto con el pescado o el marisco que serán los platos clave de tu menú. Puedes tomar algún revuelto de gambas y verduras para variar.