Nuestras madres no tenían ningún problema. Un poquito de rímel, un toque de colorete, un buen moño y…. ¡VOILA! Estupendas! Se casaban siendo veinteañeras y lógicamente a esas edades… nos ponemos el mundo por montera. Siempre estábamos radiantes.

Pero ¿qué es lo que pasa hoy en día? Pues queridas que cada vez damos el SI QUIERO más tarde (y hacemos bien que no están las cosas como para precipitarse….)  así que hay que esmerarse un poco más: ya no tenemos el cutis de antaño. Hay que disimular esas patas de gallo o mejor las líneas de expresión de lo que llevamos vivido y reído, tenemos que cerrarnos los noviasporos, unificar el tono y recuperar la luminosidad y tersura perdida. Y ahora sí que sí ¡que nos quiten lo bailao!

Ese magnífico melenón que lucíamos antaño ha desaparecido, el escote, bueno, pues también requiere su cuidado. En fin chicas que no os asustéis que no estoy escribiendo este post para recordaros que han pasado los años. No señor. Sino para informaros que con plan de ataque a tiempo, ese día  estaréis más radiantes que vuestras damitas de honor.

Y os aseguro que es posible. Y una cosa muy importante os voy a decir: Para ese día tan especial, llegadas a cierta edad, hay una regla de oro que todas debéis aplicar y es que menos es más. Quiero que seáis novias joviales e ideales y no la caricatura de la momia disfrazada de novia.

Así que manos a la obra que os vais a convertir en LA NOVIA del año.

Es muy importante no acudir al centro de belleza una semana antes de la boda. No vamos a hacer chapuzas, por una vez vamos a hacer las cosas bien, que luego no vale decirle al fotógrafo: “Noooo de cerca no, hazme fotos sólo de lejos” Y no vamos a arreglar todo absolutamente todo con maquillaje. Además para las buenas maquilladoras es fundamental trabajar con una base buena, es decir, piel limpia e hidratada.

Es por eso que 2 meses antes vamos a ir a un par de centros de belleza de nuestra confianza a hacernos un diagnostico gratuito y personalizado de nuestra piel. Y digo un par de centros porque siempre hay que valorar profesionalidad, presupuesto, medios, etc.…Y así poder tomar una decisión más firme.

Si no tenéis ningún problema importante en la piel como una sensibilidad, manchas, flacidez, arruguitas muy marcadas, acné. .. Debéis haceros una buena higiene facial con hidratación. Y todo manual preferiblemente. Aquí no hace falta usar ningún aparato. PROHIBIDO limpiezas con vapor, aparte de que el calor dilata los poros (y nosotros queremos cerrarlos) a las pieles sensibles puede producirle rojeces y rotura de capilares.

Volveríamos a los 15 días a hacernos una vitamina c con masaje de remonte y aquí se me ocurre el protocolo del tratamiento de vitamina c de Maria Galland y así manteniendo regularmente hasta el día antes de la boda donde ya haríamos “facial especial luminosidad”. Para estos casos me gusta muchísimo el Remodeling face, un aparato que inventó Monsieur Allouche en la década de los 80 y del que sigo siendo fan absoluta.

Siempre que tengo plan especial vuelo a hacerme un remodeling, bien con los fabulosos sueros de Biologique Recherche o con productos Carita que también compró la patente de Monsieur A. (El peeling a base de semillas de girasol y aceites esenciales cambia absolutamente  la textura de la piel!) Se acabó la cara de perro pachón. El remodeling redefine el óvalo facial, subiendo pómulos y párpado superior. Súper recomendable.

En casos con problemas en la piel anteriormente citados debéis haceros tratamiento intensivo de una o incluso dos sesiones por semana dos meses antes de la boda, dependiendo del problema a tratar. Y de verdad que no os arrepentiréis. Es la mejor inversión. La cara es el espejo del alma y con “cara guapa” todo va rodado….traje, peinado e incluso maquillaje.

En cuanto al cuerpo nunca viene mal un buen tratamiento intensivo. Insisto también 2 meses antes para poder meternos en cintura (nunca mejor dicho) Con la magnífica aparatología que tenemos hoy en día no hay excusa para lucir tipazo en un día tan importante en la que tú y solo tú eres la protagonista total y absoluta.

Para las que no necesitéis tratamiento corporal express recomiendo encarecidamente peeling, insistiendo en escote, brazos y espalda con buena hidratación y masaje drenante posterior para evitar la retención de líquidos producida por los nervios previos al gran día.

Y de las manos, pies y depilación lo hablamos otro día que si no me pongo muy pesada y me alargo mucho. El maquillaje y peinado se lo dejamos a mi amiga y siempre admirada Lorena y los trajes de novia a Lujosa, que no falla una.

Y tú, ¿Estás preparada para el SI QUIERO?

Autor: Laura. Soy una blogger amante de la moda, me gusta cuidarme y llevar una vida sana. Comparto mis gustos y aficiones así como temas interesantes.