David Bustamante

 

Ser famoso tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Lo más incómodo es la persecución de los paparazzi, que a veces se vuelve insoportable.

David Bustamante no pudo más y explotó cuando, el pasado lunes 19, día del padre, los fotógrafos le persiguieron desde un centro comercial hasta la casa de sus progenitores, algo que molestó al cantante, provocando una discusión con una fotógrafa que fue subiendo de tono. Busta se dejó llevar por la ira y llegó a insultar a la mencionada fotógrafa.

Para explicar lo sucedido y pedir disculpas, David Bustamante intervino en el programa “Sálvame”. Algunos tertulianos le reprocharon el hecho de comportarse así con la prensa, ya que consideran que los periodistas siempre han sido amables con él y con su esposa. David reconoció que había reventado y que su reacción fue fruto de la presión por la persecución diaria que tiene que soportar.

También quiso dejar claro que su trabajo es ser cantante y no quiso entrar en polémicas cuando los colaboradores de “Sálvame”, expertos en el arte de sacar de sus casillas a cualquiera, intentaron desarmar sus argumentos. Ya sabemos que en este tipo de programas las simpatías o antipatías cambian de bando con frecuencia, en función de cómo se comporte el famoso o famosa de turno con los “periodistas”. Si uno hace confidencias es amigo, si no entra al trapo se convierte en enemigo o, mejor dicho, en una presa que antes o después cazan tras cometer algún error.

Si tiramos de hemeroteca, veremos que muchos han sido los famosos que, hartos de encontrarse cada día con los paparazzi, han perdido los papeles. En este caso, David Bustamante ha pedido disculpas.

Como suele ocurrir, Bustamante ha recibido apoyos y críticas. Los que le apoyan sostienen que el hecho de intervenir telefónicamente en el programa telebasurero por excelencia dice mucho de él, ya que no tendría por qué meterse en camisa de once varas (y subir la audiencia) de semejante circo (Lo peor son los gritos de la Esteban, apoyando la causa).

Los que le critican argumentan que el hecho de sentirse presionado por la presencia continua de las cámaras no justifica un comportamiento así, teniendo en cuenta que David Bustamante y su esposa, Paula Echevarría, participan en campañas publicitarias y han concedido alguna que otra exclusiva.

Lejos de crear polémica (y los temidos tweets o comentarios de fanáticos/as de un cantante u otro, que leen lo que quieren e interpretan lo que quieren) hay que decir que todo tiene su límite. No se puede perseguir continuamente a una persona esperando que siempre ponga buena cara, que todos somos humanos. Pero tampoco se debe llegar al insulto porque se pueden decir las cosas igual de claras pero con otras formas. Vamos, que como dice una buena amiga: “Puedes poner a caldo a alguien con muy buenas palabras y hasta creerá que le lanzas un piropo”.

En fin, que el mundo en el que nos movemos nos obliga a dejar la sinceridad para los que nos quieren y dominar el arte del cinismo ante los demás. un arte que tiene triple beneficio: Pones al individuo o individua de turno en su sitio, le llamas de todo menos bonito con muy buenas formas, te quedas a gusto desahogándote y encima hasta te dan las gracias.

 

Fuente: Telecinco.es

Autor: Sarah. Periodista y escritora, madre y trabajadora a tiempo completo, mi pasión es escribir sobre diversos temas. He colaborado en varias publicaciones online y, en cuanto a los blogs, me gusta escribir sobre aquellas temáticas que reflejan mis intereses: Ocio, espectáculos, estilo de vida, celebrities...