Siempre hemos considerado que hidratar la piel es tan básico como beber agua. O casi. Pero todavía hay muchas personas que no tienen en cuenta que la piel es el órgano más grande del cuerpo y como tal, aunque sólo sea por salud, merece todos nuestros cuidados. La consideran un envoltorio al que sólo miman las personas obsesionadas con la edad o la belleza. ¡Que craso error! Y no hablo sólo de los hombres, que han tardado años en aplicarse algo más que after shave y sólo recientemente se ponen protector solar, sino también de muchas mujeres.

Y a los datos me remito. Según el estudio que ha elaborado la marca Dove entre 1.200 mujeres de 25 a 50 años de distintos puntos de España (con la colaboración del dermatólogo Miquel Ribera, vicepresidente de la Academia Española de Dermatología y Venereología), más de la mitad de las participantes manifestaron no utilizar ninguna crema hidratante. ¡Dios mío!, con la de productos que hay en el mercado buenísimos y de todos los precios.

Eso sí, casi todas las encuestadas (92%) consideraron importante hidratarse la piel a diario, pero sólo el 69% afirmaba seguir una rutina diaria de cuidado de su piel. Y de éstas, un 53% no utilizan crema hidratante sino que recurren a pequeños trucos como beber agua o métodos caseros.

¿Los motivos confesados para no utilizar ningún producto hidratante?: Pereza o falta de tiempo. En realidad, vosotras ¿cuantos minutos tardáis en extender la crema por todo el cuerpo? Yo no tardo más de tres minutos después de la ducha, tanto en la cara (y me aplico tres productos faciales, suero + crema + contorno de ojos). Y es un auténtico placer no una contrariedad. Luego te quedas, literalmente, como la seda. El problema es no considerar hidratarse la piel tan importante como lavarse los dientes. El 90% de las mujeres declararon que lo más importante para ellas era tener la piel sana y limpia, un porcentaje algo menor indicaron que su prioridad es tenerla depilada y sin manchas. Sólo un 14% reconoció que era tenerla bronceada (¡menos mal!).

Yo soy muy cumplidora con las rutinas de belleza básicas, de hecho, ¡¡no recuerdo haberme acostado nunca sin desmaquillar, creo que no podría conciliar el sueño!!. Al igual que Inés Sastre (siempre lo dice en sus entrevistas) soy más de cuidados regulares que de curas de choque.

Aunque por mi trabajo, pruebo muchísimas cremas a lo largo del año, hay algunas superhidratantes que me gustan especialmente. Entre ellas, Day Wear Plus de Estee Lauder, una gran clásica que te deja la piel fresquísima y protegida (su olor a pepino me arrebata y lleva un montón de antioxidantes); Aquasource de Biotherm, la gran básica con toneladas de agua termal en su tarro, e Hydramax + Active de Chanel, con una textura untuosa, muy útil cuando tengo la piel más seca.

Para el cuerpo, siempre alterno las cremas perfumadas –maravillosas por la noche, después de un buen baño (¿habéis probado la de Chloé, ¡que tarro tan sublime!), con leches hidratantes efectivas al 100%: Nutrix Royal Body de Lancôme sigue siendo una apuesta ganadora en esos momentos en que tienes la piel de lagarto, como ahora, a la vuelta de la playa.

Y no os quiero dejar de recomendar mi último descubrimiento: La Lait Hydratant de Orlane, en formato de medio litro. Deja la piel muy flexible y su perfume es suave pero agradabilísimo. Una gozada.

Autor: Laura. Soy una blogger amante de la moda, me gusta cuidarme y llevar una vida sana. Comparto mis gustos y aficiones así como temas interesantes.