Si te has decidido por practicar la meditación, estás de enhorabuena. Te sentirás mucho mejor, con más energía y mucho más relajada. Es una práctica que está llena de beneficios, y vamos a darte algunos consejos para que la disciplina te resulte más sencilla.

Consejos

– Uno de los mejores momentos para practicar la meditación es nada más levantarse o antes de acostarse, aunque puedes elegir el momento que mejor te venga a ti.

– Prepara un espacio en tu casa para poder realizar esta actividad. Acondiciona una habitación en tu casa, en el jardín o en el balcón, cualquier espacio donde estés tranquila, y donde dispongas de cierta amplitud e intimidad. Es importante que ese sitio esté limpio, libre de objetos, ventilado y que transmite paz y calma.

– Aunque se puede meditar en cualquier postura, la postura de loto es la más indicada por la colocación de la columna vertebral. Si no te gusta, o no te resulta cómoda o no puedes mantener la espalda recta, usa cojines o mantas. Si aun así, sigues incómodo utiliza otra postura que te resulte agradable.

postura del loto

– Lleva una ropa cómoda y ligera con la que puedes respirar y moverte libremente.

– No evites la multitud de pensamientos que surgen en tu cabeza mientras te aplicas para practicar la técnica que hayas elegido, esto es muy habitual al principio. Deja que pasen solos, como la corriente de un río, obsérvalos y déjalos ir. Lo importante es que no retengas ninguno, que no te identifiques con ellos. Observa los pensamientos pero no hagas ningún juicio. Si te estancas en uno, intenta volver al estado de concentración y no te agobies, el ejercicio consiste en eso, en dejar que los pensamientos fluyan y no te dominen.

– Intenta establecer una rutina diaria para la meditación, porque si no, no notarás los beneficios. Debe ser un compromiso diario, debe ser una prioridad.

– Una de las maneras más simples de conseguir ese estado es gracias al sonido. Si la respiración o cualquier otro método, te aburre, es incómodo, molesto, o requiere demasiado esfuerzo, pon música que te inspire y te induzca a la concentración, incluso puedes recitar mantras, como el famoso “Om”. Es simple y ayuda a llegar a ese deseado estado de concentración y unión.

Ante todo, debes tener mucha paciencia,  no desistas si no consigues resultados enseguida. E incluso lo mejor es que no persigas ningún tipo de resultado concreto. Intenta disfrutar la práctica en sí misma. La satisfacción debe ser el momento de calma, la voluntad de cambio y compromiso contigo mismo.

Verás cómo recuperarás el control de tu cuerpo y de tus emociones, y las preocupaciones no gobiernen tu vida.

Autor: Reme.