El orgasmo femenino no es para nada sencillo en el caso de la mujer. Por eso, muchas mujeres necesitan aprender ciertos ejercicios que harán más posible el deseado momento.

Ejercicios de Kegel

Consisten en contraer los músculos que rodean la entrada de la vagina. Cuando se tiene un orgasmo, estos músculos se contraen de manera rítmica y armoniosa. Con estos movimientos, conseguirás tonificarlos, será como empezar a familiarizarse con el orgasmo y además, aumentar el registro de las sensaciones genitales.

Para hacer estas contracciones, solo debes pensar en cuando intentas retener la orina. Nuestra recomendación es que dediques algunas semanas con constancia a hacer el siguiente ejercicio: contraer y relajar treinta veces consecutivas los músculos en cuestión, y al hacer la contracción intenta mantenerla unos segundos. Descansa y repite de nuevo dos veces más.

Lista de pensamientos o fantasías eróticas

No, no es broma. Se trata de hacer una lista completa de cualquier pensamiento que te produzca placer, partes que te gusta mirar del cuerpo, palabras estimulantes, posturas, juegos, besos, sitios, recuerdos personales, en definitiva, todo lo que de alguna manera te excite, incluyendo a la persona que deseas o sueñas.

Cuando tengas toda esta lista, debes ordenarlas en función del grado de placer o excitación que experimentes, de más a menos. Esta lista, deberás mirarla por orden, y dedicar algún momento del día, a pensar un poco en cada pensamiento, y disfruta de ese momento cada día.

Autoestimulación corporal

Con autoestimulación nos referimos que te tomes algo de tiempo en aprender a reconocer algunas sensaciones corporales que producen placer y que no tienen que ver necesariamente con la estimulación de los genitales.

Busca un momento apropiado, en el que sepas que estarás sola. Relájate con una ducha o baño, saldrás renovada y sin tensiones. Crea un ambiente agradable, con música o cualquier cosa que te relaje, y entonces acaricia diferentes partes de tu cuerpo.  Si te resulta más cómodo, usa algún aceite o crema para que el tacto sea más suave y fluido. Tócate de forma suave, con las puntas de los dedos, las palmas, las uñas, como si fuera una pluma. Si te topas con alguna parte de tu cuerpo que te gusta, detente y sigue tocando, y si no, sigue con tu recorrido por todo tu cuerpo.

Autoexploración genital

Conoce bien tus genitales, de forma detallada y completa. Antes de empezar, piensa en alguna fantasía, y relaja tu cuerpo. Es recomendable utilizar alguna crema o lubricante íntimo para facilitar el deslizamiento de la mano. Cuando tengas identificadas las zonas genitales externas, comienza a estimularlas una a una y con diferentes tipos de caricias para saber con cuáles reaccionas mejor, cuáles son tus partes más sensibles y la mejor manera de estimularlas.

Saber estimular el clítoris es  fundamental y cada mujer tiene sus preferencias. Para quienes no tengan mucha idea, lo mejor es comenzar indirectamente, acariciando sus costados o sobre el prepucio. Con el tiempo y la práctica, las caricias generalmente serán más directas y rápidas.

Cuando te sientas cómoda con esta estimulación y encuentres las caricias indicadas, utiliza los pensamientos eróticos para potenciar las sensaciones.

Otro paso siguiente, podría ser  incrementar la intensidad erótica utilizando pequeños vibradores, con las velocidades de vibración más bajas.

Con estos 3 consejos, estarás más preparada para detectar y sentir el orgasmo.

Autor: Reme.