Al acabar su formación, a muchos terapeutas les resulta complicada la elección de su indispensable herramienta de trabajo, la camilla para masajes, ya que hay una extensa gama de posibilidades.
En este artículo proporcionaremos unos consejos para facilitar la adquisición de la misma.

Elección de la camilla de masajes ideal para ti

Primero, saber que no existe la camilla perfecta para todas las terapias, sino que dependiendo del fin al que se destine la camilla convendrá más un tipo u otro. Nosotros aconsejamos partir del uso que vayamos a darle.

Camillas fijas cuando el cliente se desplaza a la consulta

Si va a ser el cliente el que se desplazará hacia el terapeuta, sería aconsejable una camilla fija que sea rígida y estable. Las de madera suelen ser las más utilizadas para esta situación.

Camillas plegables y portátiles para llevar a cualquier sitio

Si de lo contrario, es el especialista el que se desplaza, es mejor una camilla plegable de aluminio, puesto que es un material ligero que facilita el transporte. Además, debemos tener en cuenta que tenga los máximos tensores posibles para que le de la estabilidad que necesita al no ser tan robusta como la anteriormente mencionada.

Características de camillas de masaje según su uso

También conviene saber desde el principio a que clase de terapia va destinada.
Para unos masajes suaves como la terapia geotermal, una camilla blanda y ancha bastaría para trabajar.
Si se van a dar masajes más fuertes, como por ejemplo, el masaje deportivo en el que es necesario estirar o presionar al paciente, es aconsejable una camilla lo más robusta y estable posible, con altura ajustable.
Para los masajes con fines estéticos o reflexología es mejor una camilla con respaldo graduable, para poder conseguir una posición cómoda tanto para el masajista como para el paciente.

De la misma manera, debemos tener en cuenta el recubrimiento de la camilla. Es deseable que el material sea fácil de limpiar y acolchado, pero no demasiado blando, puesto que podría provocar lesiones en la espalda del paciente.

Elige bien las dimensiones de tu camilla de masajes

Las dimensiones de la camilla también son importantes puntos a tener en cuenta a la hora de elegir. esto fuera, metido en el.

La altura de la camilla debe ofrecer una postura cómoda para el fisioterapeuta, que le permita trabajar de una manera natural y desahogada.
Y, del mismo modo, la anchura juega un papel importante, ya que cuanto más ancha sea, más solida y cómoda resultará para el paciente.

¿ Camilla de masajes nueva o camilla de masajes de segunda mano… ?

Por último, está la cuestión de si comprarla nueva o de segunda mano.
Existen muchos prejuicios sobre adquirir este tipo de herramientas ya usadas, además, requiere de mucho tiempo en la búsqueda de una camilla que se adapte a tus criterios y al presupuesto disponible.
Por otro lado, adquirir productos de segunda mano conlleva un riesgo, ya que puede ser que no esté en las condiciones óptimas, teniendo que revisar exhaustivamente la camilla para asegurarnos de que no haya sufrido desgastes por el uso continuo, por lo que si se dispone de fondos suficientes sería aconsejable optar por una camilla nueva.

Si finalmente aún no tienes claro la camilla que mejor se adapte a tu situación puedes echarle un vistazo al artículo tipos de camillas para masajes en el que se habla con más detalle de las características de cada una de ellas.

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Autor: Laura. Soy una blogger amante de la moda, me gusta cuidarme y llevar una vida sana. Comparto mis gustos y aficiones así como temas interesantes.