Vamos a darte unos sencillos consejos para acelerar tu metabolismo nada más despertarte. Sabemos que las mañanas son duras, suena el despertador, y lo tirarías por la ventana, pero aunque hagas esto, hay que empezar el día lo mejor posible. Todo lo que hagamos desde este momento afectará decisivamente a nuestra dieta.

Cada día es una oportunidad nueva de cuidar lo que ingerimos, de tener la voluntad necesaria para no comer lo que no debemos y dejar la dieta de lado. Por eso, si empezamos bien el día, siendo responsables y consecuentes con nuestros hábitos, seremos incapaces de pasar de la dieta a lo largo del día.

Como queremos ayudarte a empezar genial y con entusiasmo cada día, te proponemos 5 formas de acelerar tu metabolismo por las mañanas.

Despierta tu cuerpo

Es muy buena idea hacer  ejercicio por las mañanas. Te ayuda a darte el empujón definitivo para empezar con energía y además, te ayuda a mantener tu metabolismo activo durante el día.

Si no tienes tiempo, lo cual es totalmente natural, lo que puedes hacer es  un sencillo ejercicio que te pondrá a tope. Cuando te levantes de la cama, salta durante 30 segundos lo más alto que puedas, haz 15 sentadillas y 20 abdominales como mínimo antes de la sesión matutina de ducha.

Un buen desayuno

Nunca debes olvidarte de desayunar, cometemos el error muchas veces de no dar ninguna importancia a esta comida del día, y es fundamental. Los nutricionistas lo tienen claro, no desayunar no ayuda a adelgazar.

Un buen desayuno a base de fibra, cereal y proteínas es la mejor opción, por ejemplo, hacerte un huevo con jamón de pavo y una tostada de pan integral, y una buena pieza de fruta como un kiwi son una estupenda forma de empezar la mañana. Si lo ves imposible, al menos hazte un par de tostadas con jamón, mientras acabas de arreglarte.

Tomar café

Una taza de café o té negro ayuda a despertar tu metabolismo. La cafeína tiene el potencial de acelerar la quema de grasas, así que dedica unos minutos a tomarte un café con leche ligera, o un buen té tocado de leche.

Beber agua

Nada más levantarte y de empezar el ritual mañanero, hazte un vaso de agua fresquita. Y antes de salir de casa, otro más. Beber agua a lo largo del día mantiene tu metabolismo activo y tu cuerpo perfectamente hidratado. Si no te gusta o simplemente  se te olvida, ponte una alarma en el móvil cada 2 horas, como si tuvieras que tomarte un medicamento que es imprescindible para tu salud.

Verduras, verduras y más verduras

No nos cansaremos de repetir que una alimentación equilibrada y sana, debe requerir tomar 5 piezas de verdura  a diario. No se trata de que sea el centro de tu nutrición, pero conviértela en un elemento imprescindible. Entre horas, es una opción muy interesante para adoptar este hábito, estarás ocupada, y entretenida masticando vegetales crujientes, que podrás llevarte al trabajo sin problema: apio, zanahoria, pimiento, brócoli crujiente son excelentes opciones, pero hay más, date una vuelta por el supermercado.

Comer verduras entre comidas te ayudará a mantener el metabolismo al máximo. Recuerda llevarlas contigo para que puedas alimentarte a media mañana.

Verás como con estos sencillos consejos, tu salud lo agradecerá y tu cuerpo aún más.

 

Autor: Reme.