¿Sabéis que sería mejor para la piel soportar los 15 grados bajo cero constantes de un clima helador o los 40 grados del desierto día tras día que el cambio continuo de temperatura a la que la sometemos nosotras durante todo el invierno? Es decir, pasar de los 8 o 10 grados de la calle a los 23 o 24 de un interior con calefacción varias veces a lo largo del día.

Los continuos cambios de temperatura provocan alteraciones en el funcionamiento celular que pueden llevar a la deshidratación. Amén de rojeces y descamaciones. Por eso, utilizar una buena crema hidratante en esta época del año es tan importante o más que en verano, cuando nos parece que la sequedad del tiempo nos lo exige. De hecho, acaba de salir al mercado una crema que su nombre lo dice todo: HYDRA COLLAGENIST, de Helena Rubinstein (80 euros), que ayuda a mantener la capa hidrolipídica de la piel en tiempos difíciles y ayuda a que desaparezcan las finas arrugas de deshidratación. Tiene una textura confortable, muy refrescante, y un formato en tubo (no muy frecuente en los tratamientos de alta gama) que la hace especialmente cómoda para llevar a todas partes en el bolso. Porque francamente, lo del tarro de cristal no es muy práctico ni tan siquiera para el neceser de la maleta. La hay en dos formatos, para pieles mixtas y para normales y secas.

Hay otro nuevo lanzamiento para el rostro que quiero compartir con vosotras es el último hito de Olay, una marca de tratamientos muy pero que muy eficaces que tiene una buenísima relación calidad/precio. No sé si ya conocéis el sérum de la línea Regenerist, pero quien lo prueba, repite (mis amigas son todas fans de él y no se arruinan con la compra). Lo último que han lanzado es un producto que tiene un nombre un tanto extraño, la verdad: «3 Áreas de Cuidados Intensivos» (31 euros) ¿Y cuáles son? Pues contorno de ojos, pómulos y cuello. Es una maravilla que seguro que os encantará. Os aconsejo que lo apliquéis con un pequeño masaje con los dedos en cículos ascendentes porque penetrará mejor y os relajará.

Y por último, las fans de La Crème de la Mer que le ponen pegas a su textura tan rica y untuosa están de suerte porque existe un formato en gel, mucho más ligero y fresco. Como la tradicional, lleva el «caldo milagroso» de algas que la caracteriza en la misma concentración, además de té de lima. Por eso, no pierde ni un ápice su capacidad regeneradora. Su precio también se mantiene en los mimos márgenes: 225 euros.

Autor: Laura. Soy una blogger amante de la moda, me gusta cuidarme y llevar una vida sana. Comparto mis gustos y aficiones así como temas interesantes.