Además de poseer un sistema de calefacción existen ciertos consejos para mantener el hogar aislado del frío.

  • Aislar las paredes que dan al exterior. El frío también penetra por las paredes que están en contacto con el exterior, por lo que conviene aislarlas. El aislamiento térmico reduce el espacio en siete centímetros.
  • El tejado. Los últimos pisos son los que más sufren la falta de aislamiento. El techo es el lugar por donde se pierde mayor cantidad de calor en invierno. Las cubiertas a dos aguas reducen bastante la pérdida porque forman una cámara de aire. Otra forma de aislamiento es colocar un falso techo de placas de yeso laminado y un material aislante en su interior.
  • Las ventanas. Los cristales uno de los puntos principales puntos de fuga de calor en una vivienda, hasta un 40% del total de las fugas. La mejor forma para evitarlo es colocar un doble acristalamiento, ya sea con ventanas de aluminio o PVC. También se pueden evitar las fugas de calor colocando burletes y sellando los cristales con masilla o silicona. También es recomendable bajar las persianas en cuanto se vaya la luz para evitar una pérdida de calor.
  • Persianas. Un lugar por donde se cuela el frío es la caja donde se enrollan las persianas. Se puede aislar con paneles de corcho, además de sellar las rendijas con masilla o silicona.

Otras buenas ideas. Si el ambiente dentro de la casa está cargado, basta con abrir las ventanas durante diez minutos para ventilarla. Con más tiempo se produce una fuga de calor. También son muy útiles los acumuladores nocturnos, que almacenan el calor de noche (cuando la luz cuesta la mitad) y la liberan durante el día. Mantienen la casa caliente durante 24 horas.