¿Te preguntas cómo limpiar el sofá sin desenfundar? Pues vamos a responderte a eso porque sabemos bien que quitar las fundas del sofá puede ser un auténtico engorro, especialmente en algunos modelos en los que las cremalleras son muy estrechas. Y lo peor no es quitar las fundas. Normalmente, lo peor es volver a ponerlas una vez que se han lavado, ya que parece que es imposible que la espuma vuelva a entrar en el interior. Y todo esto sin contar con que, en algunas ocasiones, las fundas podrían encoger y crear un verdadero problema.

Pero no te preocupes porque te damos las mejores soluciones de limpieza para que tu sofá se vea impecable sin tener que tomar medidas radicales. Todo depende del material del que esté hecho tu sofá.

Sofás de tela

Limpiar el sofá sin desenfundar cuando este es de tela comienza con un buen aspirado. Al pasar la aspiradora se elimina la suciedad y el polvo que no está pegados por completo a la tela, es decir, aquellos que no son manchas. Además de aspirar puedes golpear suavemente el asiento para que el polvo se levante.

Una vez que está bien aspirado llega el momento de limpiar las manchas que pueda haber en la tapicería. Comienza siempre limpiando un lugar que no se vea, así sabrás si la tela es demasiado delicada. Si es el caso de que se dañe, tal vez no te quede más remedio que ir a una lavandería con las fundas.

Para limpiar las manchas puedes hacer un limpiador casero con medio litro de agua, una cucharada sopera de bicarbonato, el zumo de un limón y medio litro de vinagre blanco. Con esta mezcla puedes mojar un paño limpio que no transfiera el color y frotar. Para manchas complicadas puedes hacer una pasta con bicarbonato y vinagre blanco y aplicarla directamente para dejarla actuar unos minutos antes de frotar con un cepillito.

Sofás de microfibra

Para limpiar el sofá sin desenfundar cuando es de microfibra, los pasos a seguir son muy parecidos a los de los sofás de tela. Se comienza con un buen aspirado y se limpia primero en una zona en la que no se ve para ver si resiste a nuestro limpiador casero. También puedes usar un limpiador en spray de los que traen incorporado un cepillo de plástico y que son especiales para tapicerías.

Estos limpiadores se aplican, se dejan actuar durante un par de minutos, se frota con el cepillo y se retiran con un paño limpio ligeramente humedecido. Los resultados son, generalmente, muy buenos y respetan bien las telas de microfibra.

Sofás de cuero o de polipiel

La polipiel siempre nos parece más delicada, pero tal vez es la más sencilla de limpiar ya que solo hay que humedecer un paño con un poco de aceite de oliva que se extiende suavemente por el sofá sin frotar en las manchas. El aceite hidrata la piel y ayuda a que recupere todo su brillo.

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