Seguro que alguna vez se ha ido a comprar una prenda y junto a ella le han dado un folleto explicativo de cómo cuidarla y los símbolos de la lavadora. Es una práctica que algunas firmas de ropa incluyen para el buen cuidado del género. No se trata sólo de seguir las instrucciones de la etiqueta, si no de saber cómo lavarla, secarla o plancharla.

Las instrucciones específicas que dan algunas cadenas de ropa, es verdad que no las ofrecen con todas las prendas que venden, pero sí generalmente con las más delicadas. El hecho de saber tratar bien la ropa influirá positivamente en que ésta nos dure más o menos y la conservemos además, en mejor o peor estado.

Consejos

Las telas y ropas requieren un lavado y cuidado especial según su composición. Si se utiliza la lavadora incluso para prendas delicadas hay que elegir el programa más adecuado para éstas. Para empezar hay que tener muy en cuenta cómo lavar cada prenda para no llevarnos un disgusto. Las delicadas, por ejemplo, es preferible lavarlas a mano en agua tibia. Es recomendable que el jabón o detergente que se usa se disuelva totalmente antes de introducir la ropa para quitar mejor las manchas. Los jerseys conviene lavarlos con jabón especial o jabón de piedra en copos. Nunca se le ocurra frotar los jerseys, mejor, presiónelos entre las manos. Procure no dejarlos demasiado tiempo en remojo, aclárelos abundantemente con agua blanda y si en el último aclarado le añade un poco de vinagre blanco, hará que vuelva el vigor a la lana.

A la hora de hacer la colada en la lavadora no introduzca demasiadas en el tambor. El peso aconsejado es de entre cuatro a seis kilos, superados éstos, lógicamente lavará peor, además, la ropa demasiado apretada se arruga más. Si quiere que sus prendas conserven mejor sus colores, lávelas todas del revés. Procure cerrar las cremalleras, los botones, las presillas y anude las cintas sin apretar demasiado. Separe la ropa blanca de la de color. Y en lo referente a la temperatura del lavado, una temperatura templada es más recomendable que una alta, esta mejor que la reserve cuando tenga que lavar ropa blanca muy sucia.

Lavados especiales

Hay una serie de ropas que necesitan unos cuidados especiales, como la lencería, la ropa de los bebés o la ropa nueva. La lencería, por ejemplo, para mantenerla en buen estado y alargar su duración requiere que no se lave en la lavadora. Mejor a mano y separando los tejidos –seda, raso, sintético…- Cuando lave sus prendas de lencería, lo mejor es que las deje en remojo con agua templada durante unos minutos, a ser posible con un detergente líquido suave. Enjuáguela con suavidad en agua fría y extiéndala en horizontal. Puede plancharla graduando su plancha a una temperatura suave.

La ropa del recién nacido es mejor que la lave utilizando un programa para prendas delicadas, nunca a más de treinta grados centígrados y usando un detergente líquido neutro, los normales podrían provocar irritaciones en la piel del bebé. Es preferible que no mezcle la ropa del bebé con la del resto de la familia. En este tipo de ropa nunca utilice suavizantes, ya que tienen componentes que suelen provocar irritaciones cutáneas en muchos bebés. En cuanto a la ropa nueva, muchas personas por miedo a las alergias suelen lavarlas antes de usarlas. Tal vez sea un poco exagerado, aunque con determinadas prendas como la ropa interior, nunca está de más que se haga.