Como hacer un currículum óptimo

 

Encontrar el puesto de trabajo que deseamos no es imposible. Es cierto que actualmente la situación económica y laboral no es óptima, pero cada día cientos de empresas reclutan personal, en menor medida que en épocas de bonanza, cierto, pero se siguen necesitando profesionales. Tanto si estás buscando tu primer empleo como si has estado en paro y quieres reincorporarte al mundo laboral, aquí tienes algunos consejos básicos sobre cómo elaborar un currículum óptimo y una buena carta de presentación. 

 

Consejos previos

Existe la creencia de que un currículum elegible es exclusivo de los privilegiados que han podido cursar estudios superiores como licenciaturas, estudios de postgrado o doctorados. O de ejecutivos de éxito. Estos son dos puntos  importantes para determinados puestos de trabajo, pero no todas las empresas buscan lo mismo y no todos los puestos de trabajo requieren las mismas cualidades.

Lo único positivo de la crisis económica que atravesamos es que muchas empresas han cambiado sus prioridades a la hora de realizar procesos de selección de personal y comienzan a  valorar otros factores como pueden ser la experiencia no sólo cuantitativa sino cualitativa (cómo haces tu trabajo), el dinamismo, la entrega, la creatividad y, sobre todo, una actitud activa y proactiva.

Antes de enviar nuestro currículum es aconsejable que nos informemos el departamento o persona a quien va dirigida  la solicitud y también sumarás puntos en la entrevista personal si  recabas datos de la empresa para así demostrar que estás realmente interesado/a y que conoces, no sólo las características del puesto, sino datos de la organización tales como  la política de empresa, el modelo de negocio, sus productos o servicios, etc.  Hoy en día, a través de Internet puedes obtener mucha información o bien puedes recurrir a algún conocido. Dicha información no sólo te será útil en la entrevista personal sino en la elección del tipo de currículum que vas a enviar y la redacción de la carta de presentación, ya que los currículums estándar se unirán a otros miles como el nuestro si no nos diferenciamos del resto de candidatos.

Primero tendremos que saber qué errores no debemos cometer. Nuestro objetivo es atraer la atención de quien lee nuestro currículum para conseguir una entrevista, diferenciarnos de los demás candidatos, como ya hemos mencionado y presentarnos, mostrando aptitud y actitud.

Antes de conocer los tipos de currículums es inevitable destacar los errores que no debes cometer:

1. Enviar un currículum sin ninguna estructura.

2. Enviar un currículum y carta de presentación con faltas de ortografía.

3. Enviar un currículum estándar y fotocopiado.

4. Enviar un currículum demasiado extenso o, por el contrario, demasiado escueto.

5. Mentir. Un currículum debe ser veraz y todos tendemos a magnificar algunos datos pero de nada servirá mostrar lo que comúnmente se conoce como “mentirículum” porque ya sea en la entrevista personal, en los complejos procesos de selección de algunas empresas o en periodos de prueba, se demostrará si es cierto o no lo que incluyes en tu currículum… Y eso puede afectarte profesionalmente.

 

Tipos de currículums

Existen tres tipos fundamentales de currículums y cada uno de ellos tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Una única norma es común para todos: La información debe estar bien estructurada, con una completa información pero sin extendernos demasiado. Se trata de una primera toma de contacto en la que el departamento de selección elegirá aquellos currículums que capten su atención.

 

El currículum cronológico: Es aquel en el que ordenamos por antigüedad nuestros estudios y experiencia laboral .  Puede ser cronológico inverso también, es decir, puede incluir la información más reciente primero. Este tipo de currículum tiene la ventaja de que demostramos nuestra experiencia en puestos similares al que solicitamos pero también tiene sus inconvenientes, especialmente si has sido despedido y los cambios de trabajo no han sido causados por factores económicos o por decisión propia (por ejemplo, la búsqueda de un trabajo mejor), ya que la pregunta inevitable será “¿Y por qué dejó usted este empleo?”

 

El currículum funcional: Este tipo de currículum tiene como objetivo demostrar tu experiencia, tus conocimientos, tus logros profesionales o aptitudes para un determinado puesto de trabajo. Se trata, de alguna manera, de convencer a la empresa de que eres el o la candidata idónea para ese puesto de trabajo. Este tipo de currículum tiene como ventaja el hecho de que puedes obviar los datos que quieras. Por ejemplo, si careces de experiencia laboral en puestos similares puedes centrarte en tus logros profesionales en otros trabajos y en tus conocimientos. Si has estado en paro durante un periodo de tiempo prolongado o es la primera vez que te  incorporas al mundo laboral, puedes incidir en tus aptitudes, en tu formación o en las cualidades profesionales que puedes aportar a la empresa. Es un tipo de currículum más flexible y el único inconveniente que tiene es que no es útil para aquellos puestos de trabajo o empresas en las que se requieran estudios y experiencia (Imagina un bufete de abogados, un puesto sanitario o un técnico especializado, por poner algunos ejemplos).

 

El currículum mixto:  Este currículum mezcla las características del currículum cronológico y el currículum funcional. Es también un tipo de currículum muy flexible, además de ser muy completo. Puedes incluir en primer lugar las características del currículum funcional para captar la atención del departamento de selección y posteriormente ratificar el hecho de que eres el o la candidata idónea indicando tu formación y tu experiencia laboral. Incluso puedes elaborar un currículum mixto a medida para cada puesto de trabajo que te interese. Los dos únicos inconvenientes del currículum mixto se basan en la falta de formación y experiencia (currículum cronológico) o la ausencia de logros profesionales o aptitudes (currículum funcional) por lo que debes cumplir todos esos requisitos para construir tu currículum mixto.

La Carta de presentación

La carta de presentación es tan importante como el currículum. Ten en cuenta que los encargados de seleccionar a los candidatos para uno o varios puestos de trabajo reciben cientos o miles de candidaturas iguales, peores o mejores que la tuya y has de demostrar en la medida de lo posible que te diferencias del resto y que merece la pena apostar por ti.

No se trata de que construyas un extenso escrito saturado de información personal. Tampoco es recomendable utilizar el victimismo, como si estuvieras suplicando ni todo lo contrario, es decir, demostrar un exceso de pedantería. Debes ser tu mismo/a y resumir qué es lo que puedes ofrecer a la empresa, por qué deberían contratarte, cuáles son tus metas, incluso tu actitud y tus cualidades personales.

Evita también los tópicos que se suelen utilizar para solicitar un empleo. Aporta un punto de vista diferente, especialmente en aquellos puestos de trabajo en los que se requiere una gran dosis de creatividad.

Escribir una buena carta de presentación es ciertamente difícil las primeras veces porque es inevitable sentir angustia y dudar sobre el contenido y cómo redactarlo. Al igual que en el currículum, lo ideal es estructurar la información que posteriormente plasmarás en la carta. La estructura de una carta de presentación es la siguiente:

  • El saludo a la persona a la que va dirigida tu solicitud, si conoces el nombre y su puesto. En caso de no conocer estos datos, dirígete al departamento de selección de personal o a la empresa de selección de personal, ya que muchas empresas externalizan sus servicios de reclutamiento y recurren a empresas especializadas en seleccionar candidatos.
  • La introducción: Al igual que en los guiones de cine o en los libros, siempre es necesaria una introducción, que se conoce como “Planteamiento”. En este apartado debes presentarte y describir el puesto de trabajo para el que presentas, aportando información sobre el mismo y también información sobre la empresa (la información que mencionábamos al principio).
  • El cuerpo de la carta: Utilizando la analogía de las películas, digamos que este sería lo que los guionistas  y escritores denominan “Nudo”, es decir, el argumento. Es en este apartado donde debes demostrar por qué deberían apostar por ti, qué es lo que puedes aportar a la empresa, cuáles son tus cualidades profesionales y personales, qué es lo que te hace diferente del resto.
  • El cierre y despedida: Llegamos a lo que en el cine y la literatura se conoce como “Desenlace”. En este apartado tu objetivo es que la empresa contacte contigo para una entrevista personal. Y si en general debes demostrar seguridad en ti mismo/a, aquí es esencial, pero sin frases tales como “Espero su respuesta” o “Esperando su contestación”, porque parecerá que estás exigiendo el trabajo. Lo preferible es mostrar una actitud abierta y objetiva, adjuntando tus datos de contacto, mostrando tu disponibilidad y flexibilidad y proponiendo la posibilidad de que contacten contigo para una entrevista o incluso proponiendo ser tú quien contacte con la empresa o la persona encargada de seleccionar a los candidatos.

 

Recursos online para construir tu currículum y tu carta de presentación:

Existen herramientas online que te ofrecen una información muy completa y valiosos consejos. Una de mis webs favoritas es Modelo Currículum: www.modelocurriculum.net porque es muy completa y está especializada precisamente en la elaboración de currículums y cartas de presentación. Encontrarás modelos y plantillas para el currículum que desees confeccionar, modelos y plantillas para la carta de presentación con la estructura que debes incluir, consejos sobre la entrevista personal e incluso enlaces a webs de búsqueda de empleo.

 

Autor: Mar RV. Content Manager, blogger y webmaster desde el año 2005, he creado, gestionado y redactado artículos en diversos blogs de distintas temáticas, compatibilizándolo con diversas áreas o especialidades del Marketing Online: Content Marketing, Social Media Marketing o Analítica Web, por citar algunos ejemplos, aunque lo cierto es que he trabajado prácticamente en casi todas las áreas del Marketing Online y en casi todo lo referente a la gestión web: Redactando, analizando, diseñando o dirigiendo el contenido.