Es normal que nuestro hogar adquiere una serie de olores que muchas veces pueden ser desagrades pero son normales de la convivencia y del día a día como es por ejemplo el olor a frito cuando cocinas, el olor a perro si tienes mascota en casa, incluso el olor a recién levantado o a pies.

Muchas veces, los ambientadores comerciales lo que hacen es enmascarar el olor momentáneamente pero con el paso de las horas vuelve a parece, el resultado es que no hemos gastado un dinero en estos ambientadores cuneo en verdad pueden ser caseros y a muy buen precio.

Un ambientado muy sencillo de hacer y que no lleva tiempo es con el mismo suavizante de la ropa, si usas ese para perfumar tu ropa es porque te gusta así es que aprovéchalo para perfumar toda tu casa también. Simplemente tienes que utilizar una flanera de esas desechables de aluminio que venden en los supermercados rellenarlos con suavizante y colocarlo encima del radiador. Este es un ambientado perfecto para el invierno porque el calor del radiador hará que se difunda este olor por toda la casa.

Cómo hacer un ambientador casero

Otras solución es hacer tus propios aceites para que con el calor de una vela se distribuya el olor. Para esto elige la esencia de la naturaleza que más te guste como el naranjo, el romero, el tomillo, la hierbabuena, el limón o la canela. Pon a hervir un litro de agua con azúcar y la esencia, después guarda en frascos y ya tienes la esencia para tu casa.

Es importante que tu hogar tenga un buen olor para que te sientas a gusto con él, además, de sorprender a las visitas.

Autor: Amparo.