Saber cómo hacer pelotas antiestrés ya es de por sí muy relajante. Su fabricación es verdaderamente sencilla y cualquier persona puede hacerlo sin problemas. Solo necesitas un buen surtido de globos de los que puedes comprar en cualquier tienda en la que venden cosas para fiestas de cumpleaños y otros ingredientes sencillos que te ayudarán a conseguir una buena variedad de sensaciones.

Cómo hacer pelotas antiestrés rugosas

Puedes utilizar lentejas o arroz para crear esta pelota. Solo tienes que echarlos en el interior de una botella, colocar un globo en su boca y dar la vuelta para que los granos rellenen el globo en su interior. Cuando acabes, corta la boquilla del globo y, con cuidado, cúbrelo con otro globo para que no se caigan las lentejas. Puedes usar varias capas para dar consistencia.

Esta pelota tiene un tacto rugoso muy atractivo que sugiere apretar una y otra vez para liberar el estrés, pero también para ejercitar los dedos cuando hay problemas como la artrosis.

Una pelota realmente barata y que puedes hacer en pocos minutos para tener una pelota antiestrés cuando la necesites.

Cómo hacer pelotas antiestrés suaves

Las pelotas antiestrés suaves podrían ser las de gel de espuma que al apretarlas cogen la forma de los dedos y al dejar de presionar recuperan su forma redonda. Pero una variedad casera de estas pelotas pueden ser las que se realicen con silicona blanda. Es un tipo de silicona que no se endurece al secar, sino que se queda ligeramente blanda, quizás parecida a la plastilina de los niños.

Se introduce la silicona en el interior del globo y, una vez que se obtiene la pelota del tamaño deseado, se corta la boquilla y se cubre con dos o tres globos más para darle consistencia. La pelota no va a recuperar la forma de manera automática al dejar de apretar, sino que quedará con la que le hemos dado, pero es un buen instrumento para poder descargar tensiones.

Cómo hacer pelotas antiestrés muy maleables

Para saber cómo hacer pelotas antiestrés muy maleables solo tienes que pensar qué es, de todo lo que tienes a tu alrededor, aquello que mejor toma cualquier forma. Sí, la respuesta es el agua y este va a ser el elemento que vas a utilizar para estas pelotas.

Son muy agradables al tacto pero tienen el defecto de que son muy frágiles, por lo que es importante que los globos sean gruesos. El proceso de rellenar el primer globo es idéntico al primer ejemplo: pones un poco de agua en un botellín y colocas el globo en la boca del mismo para poder pasar el agua al interior.

En este caso no podemos cortar la boquilla ya que si lo hacemos el agua se derramará, así que hacemos un pequeño nudo. Cortamos otro globo y lo usamos para cubrir este y darle así un mayor grosor. Debemos de hacer este mismo paso muchas veces a fin de proteger al máximo la pelota.