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No dejes que otras personas se queden con tus ideas

Si lo único que te impide que se den cuenta de tus buenas (o normales) ideas, es hora de cambiar eso. Si tienes una idea y no es nada descabellado (y nos referimos a verdaderamente descabellado, como criticar a tu jefe en público delante de su familia) entonces no hay razón por la cual debas quedarte callado. El miedo a la burla es algo perfectamente normal y natural, pero no es motivo suficiente para dejar de hablar en público por ello.

La idea es, con los consejos anteriores, lograr un nivel mínimo de seguridad (que no es difícil) para que todo lo que digamos parezca a propósito. Así, incluso si nos equivocamos parecerá que fue una broma y reirán con nosotros, no a expensas nuestras.

Hubo incluso un gran músico que, a mitad de un concierto, olvidó por completo qué seguía. Como no podía recordar, repitió la misma parte una y otra vez, y de nuevo y de nuevo, hasta que logró recordarlo. Lejos de recibir una burla, recibió grandes homenajes y ovaciones, ya que nadie se percató de su error porque lo hizo con tal seguridad que ni conociendo la pieza musical lo percibieron como un error, sino como su propia versión, su propio estilo

Autor: Mara.