Hay ocasiones en las que un espejo no tiene la importancia que se merece en un baño y es solo un elemento decorativo que, en realidad, puede jugar una parte importante en la decoración del baño, y en la iluminación del mismo. Desde épocas antiguas el espejo se utilizaba como un utensilio que formaba parte del tocador. Y es que hay civilizaciones en las cuales se hace referencia al mismo.

Actualmente tener un espejo no es algo que todos los baños lo tengan sino que más bien se usan como suplementos o complementos pero ha dejado de ser algo más imprescindible, como si no hiciera tanta falta y al final se ha convertido en una mera decoración pero, en realidad, no es así.   Hoy día podemos encontrar muchos diseños diferentes de espejos de baño desde redondos a metálicos, con o sin marco, etc. pero, ¿cómo elegir el espejo de baño que se adapte más a nuestro estilo y también al baño?   Si eres de las que te va lo moderno y las nuevas tecnologías entonces te vamos a recomendar un espejo que lleva integrada tecnología para conectar el smartphone y que puedas escuchar música. Incluso hay espejos con aumento para que puedas depilarte o maquillarte mucho mejor.   Debes tener en cuenta a la hora de colocarlo la iluminación que se tiene para que el espejo no produzca brillos ni sombras en la cara.   Si tienes un baño amplio y una buena pared entonces opta por un espejo de pie para verte de cuerpo entero. Si es pequeño, uno grande puede quitarle espacio, así que siempre es mejor uno más pequeño.

Autor: Revista Feminity.