El bacalao es un pescado que gusta mucho en España y se utiliza para preparar muchos platos. Es un pescado muy rico que rico en proteínas, tiene muchas vitaminas y minerales y su carne tiene un bajo contenido en grasas. El único inconveniente es que para conservarlo se utiliza la sal y tiene grandes cantidades de sodio. Para reducirlas lo mejor es desalar el bacalao antes de cocinarlo. Te damos unos consejos para que aprendas cómo desalar el bacalao.

El bacalao se debe cortar en trozos, se cortarán los trozos delgados para usarlos en la salsa al pil-pil, las partes más gruesas para las salsas que necesitan una cocción más larga y los trozos sobrantes para rellenar pimientos, ensaladas o revueltos del bacalao. Se podría decir que del bacalao se aprovecha todo.

Para desalar el bacalao, una vez esté cortado, se introduce en diferentes recipientes según sea su tamaño. Las partes gruesas en uno, las delgadas en otro y los restos en otro distinto. Los recipientes se deben rellenar de agua fría a poder ser con cubitos de hielo para conseguir bajas temperaturas y una vez esté todo preparado se deben de introducir todos en la nevera. Si se utiliza agua caliente, tibia o a temperatura ambiente el pescado se puede abrir  y estropear, incluso puede llegar a fermentar. Por eso lo mejor es que se mantenga en el frigorífico a 6º u 8º de temperatura para evitar las subidas y bajadas.

Una vez estén en remojo el agua se debe cambiar cada cierto tiempo para eliminar la sal y remplazar el agua por una limpia. Por ello se han introducido en tres recipientes distintos porque las partes gruesas tardan más en desalar que el resto. Las partes gruesas necesitarán estar en la nevera durante 48 horas y se deberá cambiar el agua cada 6 horas aproximadamente. Las partes más finas necesitarán menos tiempo 36horas y el cambio de agua será cada 8. Los trozos de bacalao que hayan restado se pueden desalar bajo el grifo durante 10 minutos en un colador de forma cónica.

Finalmente para terminar el proceso se sacan de la nevera los trozos cuando haya pasado el tiempo y se colocan sobre un paño de cocina para que absorba toda la humedad y a su vez conserven la esponjosidad.

Autor: Laura. Soy una blogger amante de la moda, me gusta cuidarme y llevar una vida sana. Comparto mis gustos y aficiones así como temas interesantes.