Toda mujer debería de saber hacer una autoexploración de mama y realizarla de manera habitual una vez al mes desde la adolescencia y para el resto de su vida. Actualmente, no conocemos una forma efectiva de prevenir el cáncer, por eso debemos de estar muy atentos a sus síntomas para poder detectarlo en su fase más inicial.

Aquí trataremos de explicar de una manera muy sencilla cómo realizar una autoexploración de mama correcta.

¿Cómo debo de realizar la autoexploración de mama?

-Primer paso: el espejo. Ponte ante un espejo con los brazos relajados a cada lado del cuerpo y observa tus senos buscando algo diferente en su forma o apariencia. Echa los hombros hacia atrás, pon las manos en la cadera y saca pecho, vuelve a examinarlos y hazlo finalmente con los brazos hacia arriba.

-Segundo paso: apalpa. Usa a la vez los tres dedos centrales de la mano contraria para apalpar tu seno. Levanta el brazo izquierdo para examinar el pecho izquierdo y el brazo derecho para examinar el derecho.

Debes de presionar suavemente y realizar movimientos circulares. Es importante que cubras toda la mama así que hazlo como te sea cómodo pero sin olvidar ninguna zona. Primero lo debes de hacer estando de pie, a continuación hazlo acostada.

-Tercer paso: revisa tus pezones. Toca suavemente la aureola y comprueba que no ha variado su aspecto. Revisa el pezón y presiona suavemente para ver si sale líquido.

Esta revisión más completa puedes hacerla una vez al mes, preferiblemente una vez que has tenido la menstruación. Pero puedes realizar comprobaciones más superficiales al ducharte, apalpando los senos en la ducha o mirándolos en el espejo al salir a secarte.

¿Qué debo de buscar en una autoexploración de mama?

-Bultos.

-Zonas anormalmente dolorosas, enrojecidas o con sarpullidos.

-Cambios en la piel: engrosamientos, manchas, heridas que no cierran…

-Cambios en la forma del pecho.

-Cambios en la aureola o el pezón.

-Líquido que segregue el pezón.

Los errores más frecuentes al hacerse una autoexploración de mama

-En lugar de apalpar el pecho presionando suavemente y en círculos, la paciente usa la yema de uno o dos dedos para tocarse. Esto hace que pueda notar los ganglios linfáticos o el tejido graso del pecho y confundirlo con un bulto. Si se cree que existe un bulto en una zona en concreto hay que explorarla correctamente y, si persiste la duda, acudir al médico para que sea él o ella quién realice la exploración.

-Olvidarse de comprobar los pezones. Es frecuente que se mire el pecho y se apalpe buscando bultos pero que se olvide presionar suavemente el pezón para ver si sale algún tipo de líquido, que podría ser el primer síntoma de una infección interna o de que algo va mal.

-Esperar a ver como evoluciona. Si te encuentras un bulto lo peor que puedes hacer es esperar a ver si se pasa solo o si crece. Quizás no sea nada, es lo que sucede en la mayor parte de los casos, pero si se está ante un tumor maligno el tiempo juega en contra del éxito y cuánto antes se trate, más fácil será vencerlo.