Cada año el coste de la energía eléctrica sube más y más, sobre todo en la temporada invernal es cuando las familias más notan el incremento de precio en las facturas que se vuelven casi desorbitadas. Para evitar sustos en la factura de la luz os ofrecemos algunos consejos para ahorrar en energía este invierno.

Desenchufar los aparatos eléctricos

En primer lugar es importante saber que los aparatos que están enchufados siguen consumiendo energía, aunque estén apagados en pequeñas cantidades. Este consumo fantasma puede suponer también un incremento en el precio de la factura de la luz, por lo que nuestro consejo es que esos electrodomésticos y aparatos que no se utilizan de forma rutinaria (un calefactor, el secador del pelo, el cargador del móvil…) se desconecten mientras no se usan. Sin embargo, los aparatos que más consumen son los electrodomésticos (la vitrocerámica, el horno, la lavadora…) que resultan más complicados de enchufar y desenchufar por la posición en la que se encuentran.

La calefacción a una temperatura inferior

La calefacción es otro de los aspectos que hay que cuidar si no queremos que se produzca un consumo desmesurado. Lo ideal es programarla a una temperatura inferior para que vaya caldeando la estancia poco a poco. Para ello es importante cerrar las puertas para que el calor no se disipe por el resto de la casa y sobre todo abrigarse más para no tener que subir la calefacción.

Encender el calentador cuando se necesite

En tercer lugar los termos eléctricos son otros de los culpables de que la factura de la luz sea muy alta. Cada termo es diferente y unos tardan más en calentarse que otros. Lo ideal es que tengas un control de la aguja del termoestato y que sólo enciendas el termo una hora antes de que vayas a necesitar el agua caliente. Tenerlo encendido todo el día supone un gran gasto porque cada cierto tiempo el termo se enciende para volver a calentar el agua, aunque tú no la vayas a usar.

Cambiar las bombillas

Seguramente ya sepas que las bombillas tradicionales producen un consumo de la luz mucho mayor que las de led. A pesar de que las bombillas de led son más caras a largo plazo merece la pena ponerlas para ahorrar en la factura de la luz.

Autor: Raquel.