El salón es una de las habitaciones que más utilizamos a lo largo del día porque es el lugar donde más tiempo vamos a pasar en familia y también con los invitados que puedan venir a nuestra casa. Por este motivo son muchas las personas que se deciden a decorar el salón de una manera especial y ponen gran cuidado a la hora de elegir el color de la pintura que van a utilizar para decorar las paredes de un salón.

Los salones, al ser uno de los lugares donde permanecemos más horas al día, combinando un ambiente relajante con uno de actividad y para ello los colores como el amarillo, color crema o el propio naranja pueden ser colores de tu elección para la el salón. De hecho, si el salón tiene mucha iluminación no te recomendamos el amarillo porque este color se centra más en habitaciones que tengan poca luminosidad ya que el color da luminosidad al lugar y puede crear, en un salón con buena iluminación, demasiado contraste.

Otro de los colores que puedes considerar para pintar el salón es el color verde. El verde es un color que incita a la tranquilidad, a la relajación, pero también al conocimiento, a la actividad, a estar activo. Si el salón no está demasiado iluminado aparte del color amarillo siempre puedes utilizar el color blanco pero, para hacerlo resaltar convendría decorar el salón con algunos dibujos o siluetas en color negro o gris para modernizar ese color blanco de base.

Uno de los colores que no se recomienda para un salón es el color azul porque el azul es más un color para una habitación pues es un color tranquilo que invita a dormir y en un salón no se debería dormir.

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Autor: Revista Feminity.