Tres continentes, en un solo país: América, Oceanía y la Antártida. Chile ofrece una opción atractiva para todo tipo de viajero. Sus más de 4.000 kilómetros de costa hacen que disfrutar plenamente de exquisitos pescados y mariscos sea todo un privilegio gastronómico en el país más largo del planeta.

La carne y el maíz enriquecen, también, la tradición culinaria de Chile. Aunque son, indudablemente, los vinos, de fama internacional, los que hacen que el país andino sea una parada muy apetecible en el circuito turístico mundial.

Entrantes

Bañado por una costa tan extensa, en Chile no pueden faltar los platos marineros. Abrir boca es sencillo. Comience por un apetitoso caldo de congrio.

Degustar unas machas, molusco similar a las almejas, exclusivo de las costas pacíficas, puede ser el tránsito a una serie de entrantes de mayor envergadura, aderezados con la ensalada chilena clásica, a base de tomate y cebolla, en grandes cantidades.

El conocido, especialmente en el sur del país, curanto (guisado de pescado, marisco y carne), no puede faltar en la mesa. Pero hay más. El chupe de loco, con salsa de miga de pan, mantequilla, queso y hierbas es otro de los platos tradicionales.

Carnes, maíz y empanadas

Si lo suyo son las carnes, está de suerte. Las parrilladas, compuestas de ternera asada, chorizo y morcillas, tan habituales en los domingos chilenos, le dejarán más que satisfecho.

Los amantes de la carne van a encontrar más platos a su gusto si piden una cazuela de ave o carne en un buen restaurante, por ejemplo, o bien degustan porotos con riendas, un guiso a base de judías blancas, tallarines y longaniza.

porotos

Todo incondicional del pan en las comidas, debe degustar, con estos platos, el llamado amasado, clásico pan de campo.

Otro producto, altamente valorado, es el choclo. No es ni más ni menos que el maíz, pero que los chilenos han sabido sacarle el máximo partido y utilizarlo en múltiples platos: el pastel de choclo, a base de pollo y pasas o las humitas (rollos de puré de maíz envueltos en hojas frescas) le dejarán un agradable recuerdo gastronómico de Chile.

En la cocina del país destacan, sobre manera, las siempre apetecibles empanadas. Elaboradas con carne, mariscos, cebolla, huevo…, sobre una base de harina, hacen las delicias de propios y extraños.

Postres

Un buen dulce de leche (manjar) o, para quienes buscan sabores nuevos, el mote con huesillo (cebada con melocotón) ponen la guinda a una sabrosa comida. Para su información, el sur de Chile, es conocido por sus chocolates y mazapanes, postres tremendamente energéticos.

La bebida

Chile tiene a bien enorgullecerse de su amplia variedad de vinos de gran calidad provenientes de las más diversas bodegas. El Cabernet Sauvignon y el Chardonnay son altamente recomendables.

Pero también es posible probar un licor de uva con limón y clara de huevo, el Pisco Sour, o bien, cualquier zumo natural de las exóticas frutas existentes.

Precisamente, entre horas o cuando asalta el hambre, aproveche a comer las frescas y sabrosas chirimoyas y papayas, que junto con las sandías y los melones le dejarán un buen sabor de boca.

Autor: Laura. Soy una blogger amante de la moda, me gusta cuidarme y llevar una vida sana. Comparto mis gustos y aficiones así como temas interesantes.