A medida que se avanza en edad, las principales dificultades para desenvolverse cotidianamente se tienen en casa. Para una persona de setenta y tantos levantarse de una cama demasiado baja puede ser un problema e ir al baño convertirse en una peligrosa trampa.

Escollos como estos son los que hacen a muchas personas plantearse la posibilidad de dejar de vivir en su casa por el temor, cuanto menos, a una desafortunada caída a solas. Para quienes no están en condiciones de desenvolverse de manera autónoma los problemas son mayores. Incorporarse de un sillón, lavarse o andar son para ellos, y para quienes les ayudan, tareas muy difíciles y, a veces, imposibles sin ayuda de un tercero. Seguridad y calidad de vida.

Pero si la poca fortuna no puede evitarse, solventar estos problemas domésticos para disminuir las probabilidades de que ésta se presente, sí que esta en nuestra mano. En las ortopedias se pueden encontrar algunos “artilugios” cuya función es precisamente resolver la seguridad en la movilidad para quien lo necesite. Se trataría, de hacer con ellos una casa más accesible que permita, en los mejores casos, la máxima independencia de los mayores y, en los peores, mejorar enormemente las condiciones para los afectados y para quienes los atienden. En España existen algunos fabricantes de estos “inventos” que pueden utilizarse para adaptar la casa a las necesidades de los más mayores. Según ellos, estos productos son paradójicamente muy desconocidos, aunque su uso implica una gran mejora en la calidad de vida de los que los utilizan.

POR ESTANCIAS

Los puntos donde las dificultades son máximas para las personas mayores son el dormitorio y el cuarto de baño. Para quienes viven solos, estos lugares de la casa son origen de numerosos accidentes domésticos; para quienes necesitan atención, son las estancias el lugar en el que resulta más difícil desenvolverse, incluso con ayuda. El dormitorio Se pueden instalar unos asideros que faciliten la incorporación de la cama, así como unas barras laterales plegables en ella para las personas que se muevan mucho a las noches. A quienes tengan la capacidad de movilidad más mermada, una silla a la que se le quita el respaldo permite levantar a la persona de la cama casi sin esfuerzo. Así mismo, existen soluciones más sofisticadas como las grúas de pequeño formato. Los somieres y colchones especiales garantizan el mejor descanso, al mismo tiempo que evitan la aparición de escaras si se tiene que permanecer mucho tiempo en reposo. Para mayor comodidad hay respaldos para mantenerse incorporado en la cama, así como mesas acoplables para leer, escribir o comer en ella.

El cuarto de baño Los diferentes asideros, así como los elevadores para la taza del inodoro, mejoran considerablemente el acceso al mismo, ya que en la mayoría de los casos, éste resulta demasiado bajo y por tanto, la incorporación es más difícil. En los casos de menor movilidad, hay estructuras más complejas de acceso, así como sillas inodoro o sillas adaptables al mismo. Para la ducha y la bañera la necesidad de adaptación se hace más patente ya que es el momento en el que se corre el mayor riesgo de un resbalón. Los asientos para ducha y bañera en sus diferentes variantes garantizan la máxima seguridad en el lavado diario y no necesitan de espacio ni instalación alguna. Y para los amantes de los baños relajantes Sunrise Medical dispone del “acuatec”; un aparato que les permite sentarse a la altura de la bañera para introducirse en ella e irse bajando con una palanca hasta llegar al fondo; para salir no tienen más que repetir la operación a la inversa. Incluso si sólo se quiere lavar la cabeza, hay bandejas como las de las peluquerías que se adaptan a cualquier asiento.

Los desplazamientos por casa

Los andadores son una gran ayuda; los hay de todos los tipos, fijos y con ruedas, con asiento y hasta con una cesta metálica para llevar cosas de un lado a otro. Si la persona no puede moverse por sí mismo, las grúas y las sillas de ruedas fijas posibilitan el traslado por la casa y las pequeñas rampas de quita y pon, hacen accesible la entrada a las estancias con algunos escalones. En estos casos hay accesorios y plataformas para poder subir hasta las escaleras de caracol con toda seguridad. Éstas son sólo algunas de las soluciones más prácticas que los fabricantes han desarrollado para hacer de la casa un espacio seguro y accesible para las personas de edad.

En este campo, la investigación es constante y el reto es idear y diseñar nuevos productos para resolver eficazmente viejas necesidades.

Autor: Revista Feminity.