Continuamos abordando los problemas capilares más comunes, para que antes de encontrar el look que más te favorece, luzcas un cabello sano y cuidado. Las agresiones externas, un ritmo de vida inadecuado, problemas de micro circulación, o tratamientos inadecuados de peluquería son los causantes más habituales de que nuestro cabello esté apagado, frágil y falto de nutrición.

En nuestros días debemos asumir que ya no se come para sobrevivir sino para conservar una buena salud y preservar nuestro capital de belleza. ¿Por qué perderse un buen postre, tarta o flan? o ¿por qué pasar hambre cuando nuestro cuerpo reclama menús más contundentes? De igual manera tu cabello también necesita alimentarse y cuanto más seco se encuentre, más necesidad tendrá de nutrirse.

Además, estas exigencias varían en función de las estaciones del año o de las circunstancias. Honestamente, ¿podrías comer la misma comida durante todo el año?

El cabello necesita diferentes champúes y cremas, en ocasiones hidratante, en otras nutriente, y otras veces reestructurante. Los pasos imprescindible en tu caso, si tienes el cabello seco o extremadamente sensible son los siguientes:

Lavar siempre con un champú de nutrición ligera. Si tu cabello está muy dañado, comprar un champú reconstituyente para mejorar la fibra capilar y neutralizar los efectos de la electricidad estática. Hidratar y reparar. Lo ideal es utilizar una buena mascarilla, a base de aceite de germen de maíz, que actuará en profundidad sobre la cabellera y le devolverá fuerza y volumen a los cabellos finos y dañados. Conviene aplicarla una vez por semana y siempre se extiende a partir de 1cm de la raíz (10 minutos de exposición).

Cuando se tiene el cabello rizado y muy seco, puedes usar una espuma protectora que te nutrirá el cabello y avivará el reflejo del color… Debes repartir la espuma en la cabellera lavada y secada con una toalla, desenredar y proceder al peinado habitual . El resultado será un cabello sedoso y brillante.Todos los productos hidratante, se aplicarán siempre mechón a mechón, y trabajando el producto a lo largo del cabello y, amasando las puntas entre el pulgar, el índice y el medio para que el producto penetre bien.Y si podéis poner una toalla caliente o aplicar un poco de calor del secador sus beneficios son sorprendentes. ¿Tu cabello está dañado, o consideras que lo tienes sano?